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Aung San y Birmania (Myanmar)

Por. Luis Eduardo Sierra Suescún

Presidente ALIANZA UNIVERSAL y Director Revista ARIEL

Birmania

Una de las figuras más destacadas y admiradas en el mundo hoy en día corresponde a Aung San Suu Kyi, una damita de mirada honesta, limpia y a la vez triste, tan profunda que pareciese que mirase desde el alma, de anatomía frágil y menuda que contrasta con sus colosales dimensiones morales y en la concordancia que aplica en sus actos, sentimientos y pensamientos orientados hacia fines nobles, destacándose entre ellos la vía de la no violencia, inspirada en Gandhi y en el budismo, y su anhelo indeclinable por la reinstauración de una genuina democracia en Birmania (renombrado por los militares Myanmar). Nacida en 1945 en Rangún, es hija del General Aung San, un héroe de la independencia birmana que firmo en 1947 el tratado de independencia con el gobierno británico antes de ser asesinado. Diplomada en Oxford, laboró en la Secretaría de las Naciones Unidas y fue profesora en la India.

En 1989 fue sometida a arresto domiciliario en Rangún. Asumió la dirección de la Liga Nacional para la Democracia, que ganó las elecciones en 1990 por aplastante mayoría. Como las autoridades militares se negaron a tener en cuenta este resultado, su partido no pudo formar un gobierno civil. A lo largo de los años, y a pesar del arresto domiciliario unas veces y otras en prisión, a que fue sometida hasta noviembre de 2010, un mes después de la elecciones, confinamiento que le duró 15 de los últimos 21 años de su vida, ha desafiado el régimen impuesto por la Junta Militar en Birmania, instaurada en el poder gracias a un golpe militar propiciado en 1962. Aislada forzosamente de su familia, en 1999 su esposo Michael Aris murió de cáncer sin volver a ver a su mujer, esperando la visa del Gobierno Birmano que nunca llegó.

Digno de destacar cómo, a pesar del encarcelamiento que le impusieron y el aislamiento de Birmania en el contexto internacional, toda vez que sus fronteras se encuentran cerradas al acceso de la prensa extranjera, su prestigio ha crecido con el tiempo y a ello obedece que en el año 1990 le fuese otorgado el Premio Thorolf Rafto de defensa a los derechos humanos y el Premio Sajarov de Libertad de Pensamiento. Reconocida por Amnistía Internacional como prisionera de conciencia, en octubre de 1991 se le recompensa con el Premio Nobel de la Paz, lo que le brinda la oportunidad de dar a conocer su combate al mundo entero, rechazando el exilio que se le proponía a cambio de su silencio. En 1992 recibe el Premio Internacional Simon Bolívar y el Eleanor Roosevelt Award for Human Rights. En el 2000 el Presidential Medal of Freedom, el Jawaharlal Nehru Award, el Olof Palme Prize y el Companions of the Order of Australia. En 2008 el Premio Internacional Cataluña y el Premio Trumpet of Conscience de Realizing the Dream.

Practicante del Budismo, junto con los monjes budistas, constituyen la autoridad moral en Birmania, bajo condiciones de un yugo siniestro y salvaje bajo la bota militar.

El Parlamento mismo es objeto de censura por los militares, al extremo de que se penaliza con dos años de prisión a quienes protagonicen cualquier protesta dentro del Parlamento (The New York Times, AP, published november 27, 2010). Sus discursos, según Than Shwe, jefe de la junta militar, no pueden poner en riesgo la seguridad nacional, la unidad del país o violar la constitución. De hecho, son los militares los que rigen en Myanmar desde 1.962, mediante elecciones amañadas, que han llegado a ser repetidas o canceladas por evidentes fraudes. “La Junta Militar Birmania celebró los primeros comicios parlamentarios en dos décadas, sin la participación de la oposición democrática y con la condena de la comunidad internacional”

(http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20101108/54066925720/unos-10.0... 09/11/2010).

La vasta mayoría de sus 55 millones de personas viven en extrema pobreza, después de años de malos manejos y estancamientos ocasionados por la junta militar. Aung afirma que Myanmar necesitaba reconectarse con el resto del mundo después de años de aislamiento. (CNN, Edition International, January 28, 2011)

Bien vale insertar acá algunos apartes de la entrevista que le hacen a Aung en febrero de 2011, liberada ya del arresto domiciliario (Para ver la entrevista completa consulte: http://www.magazinedigital.com/reportajes/los_reportajes_de_la_semana/reportaje/cn... 13/02/2011):

El pueblo birmano, que la votó mayoritariamente hace más de veinte años, sigue creyendo en usted y en que le hará alcanzar la democracia.

Espero ser capaz de ayudar al pueblo birmano a tener más confianza en sí mismo. No quiero que dependan de mí. Quiero que dependan de ellos mismos. Si puedo ayudarlos a tener mayor confianza en ellos mismos, creo que entonces estaré satisfecha. Quiero que el pueblo birmano tenga la libertad, la seguridad y la oportunidad de intentar mejorar sus vidas, que aprenda a cuidarse y levantarse sin tener que depender de nadie.

… Justamente este anciano dijo que no quería morir sin antes verla convertida un día en la primera ministra de Birmania, y son muchos los que comparten su opinión.

Realmente no estoy trabajando para ser primera ministra o presidenta, mucha gente me lo pregunta. Estoy trabajando para conseguir la democracia. Quiero establecer unas raíces profundas de democracia genuina en Birmania. Instituciones genuinas y democráticas duraderas y con las que ayudemos a nuestro país a avanzar hacia el progreso, la unidad y la paz. No se trata de quién será el primer ministro, se trata de establecer un proceso que permita a los ciudadanos escoger sus propios líderes.

Su lucha le ha comportado muchos sacrificios personales, como renunciar a vivir con su familia. Su marido murió sin que usted pudiera verlo, sus hijos han crecido lejos, y no conoce a sus nietos. ¿En todos estos años, ha tenido algún momento de debilidad, ganas de abandonar y exiliarse?

Nunca he considerado todo lo que he hecho como un sacrificio, porque fue una elección que hice. Escogí hacer lo que estoy haciendo. Por supuesto que añoro mucho a mis hijos y me gustaría estar más cerca de ellos, pero cuando lo comparo con las vidas de los presos políticos, veo que estoy mucho mejor. Muchos de ellos tienen sus familias a su cargo, y estas sufren mucho al estar ellos en la cárcel. Tienen dos problemas: preocuparse por su propia situación y por la de sus familias. En cambio, yo estaba encerrada en mi propia casa. Y mis hijos estaban bien, seguros y libres. No tengo nada de que quejarme. No creo que tenga derecho a decir que he hecho muchos sacrificios cuando hay tanta gente que ha sufrido mucho más que yo o mi familia.

¿Es el budismo lo que la ha ayudado a tener esta fortaleza en sus convicciones?

El budismo me ha ayudado de muchas maneras. Particularmente, a desarrollar un sentido de consciencia, y eso es muy importante en la política y en la vida. He tenido mucho tiempo para la meditación durante mis años de arresto domiciliario. La meditación te enseña lo difícil que es controlar tu propia mente y tus propios pensamientos, y aprendes cuán necesario es mantener tu vida bajo control. Mi vida no es nada normal. Pero lo importante es que yo la controle pase lo que pase. No se puede controlar todo lo que te pasa, pero sí tus respuestas.

La junta militar birmana tiene al país atemorizado. Birmania cuenta con uno de los ejércitos más extensos del mundo en el que invierte gran parte del presupuesto global. Muchos soldados sienten miedo, piensan aquello de “si no mato, me matarán”. ¿El cambio no llegará hasta que el pueblo birmano deje de sentir miedo?

El miedo es una cosa terrible. Corroe tu vida. El miedo aparta de ella lo que le da sentido. Cuanto más vives con miedo, más pierde valor tu vida. Todos tenemos que aprender a superar nuestros miedos. No estoy diciendo que tengamos que eliminarlos de nuestra vida. Los seres humanos somos susceptible al miedo. La cuestión es no permitir que el miedo controle nuestra vida. Si lo más importante es controlar nuestra respuesta a lo que nos pasa, no hay que permitir que el miedo sea nuestra respuesta.

Algo que da mucho miedo en Birmania son los centros penitenciarios, donde dudosamente se respetan los derechos humanos. Volviendo al problema de los presos políticos, son más de 2.000...

... y más de 400 son mujeres. Las mujeres siempre han estado implicadas en el movimiento por la democracia y lo han padecido. Entre los presos políticos hay también líderes estudiantiles y por supuesto, muy importantes para nosotros, numerosos líderes de las diferentes etnias nacionales que hay en Birmania. Es crucial que todos ellos sean liberados para que tomen parte en el proceso político. Si no se incluyen, el proceso no tendrá ninguna credibilidad y no podremos avanzar hacia la reconciliación nacional. Muchos creen que la reconciliación nacional es sólo un eslogan, pero es una absoluta necesidad para nuestro país, para conseguir un progreso verdadero, la estabilidad y la paz.

Según los estudios del 2010 de la organización Transparency International, Birmania es uno de los tres países más corruptos del mundo, después de Somalia y Afganistán. La población debe recurrir constantemente al soborno y al mercado negro. La vida cotidiana en Birmania es...

... es difícil. Pero la gente se adapta, quizá demasiado fácilmente. Quizá si trabajasen para el cambio en vez de adaptarse... Aunque tras mi liberación me he dado cuenta de que la gente está más mentalizada y sabe que debe implicarse para que llegue un cambio de régimen. Cada vez hay más ciudadanos que quieren este cambio y ven que no podemos seguir así esperando sobrevivir día tras día. 

Además, sorprende ver el contraste entre la gran pobreza en la que viven los birmanos en medio de un país lleno de recursos naturales como gas, petróleo, oro, piedras preciosas... De hecho, es el primer productor de madera de teca y de rubíes del mundo. 

Si hablamos de recursos, los recursos humanos son lo más importante. Lo que sucede hoy en día es que Birmania depende demasiado de sus recursos naturales, que, además, sólo benefician a ciertos sectores del país. Pero no se presta suficiente atención a los recursos humanos. Necesitamos invertir más dinero en el sistema sanitario y en educación. Sólo así nos aseguraremos de que nuestra gente sea más valiosa en el futuro. Los recursos naturales pueden agotarse, pero los humanos están en constante renovación. Hacen falta políticas de inversión responsables, también lo dice el Fondo Monetario Internacional. Y eso sólo se consigue en democracia.

La junta militar trata de evitar la entrada de medios de comunicación extranjeros, impedir que usted sea entrevistada y que su voz llegue a todo el mundo. Pero ahora, si no requisan este material, puede hacer llegar un mensaje a los ciudadanos españoles. 

Sí. Creo que ustedes están familiarizados con la lucha y con el sufrimiento. Pienso que gracias a esto serán capaces de entender la situación en que viven los birmanos, y espero que nos ayuden tanto como puedan. Aunque sólo sea interesándose por lo que está sucediendo aquí.°

Refugiados:

Miles de birmanos que huyeron de la represión en su país, permanecen en campamentos para refugiados en Tailandia desde hace décadas.. Al menos 20.000 birmanos más se hacinan en Tailandia tras escapar de los combates entre el ejercito de Birmania y un grupo guerrillero de la minoría étnica Karen.   (EFE, noviembre 9 de 2010)

El Diario El País en España, en asocio con Médicos Sin Fronteras, dentro de una serie de excelentes reportajes titulados “Testigos del Olvido”, para el caso que nos ocupa “Testigos del Horror”, con referencia a Birmania y su frontera con Bangladesh donde se hacinan refugiados birmanos, afirman: “… Hablamos del que debe de ser el pueblo más olvidado de Asia, y quizá del mundo. Se llaman a sí mismos rohingyas y son una minoría musulmana que vive en Birmania; 30.000 de ellos han sufrido una persecución tan cruel a manos de la junta militar de su país, en gran medida debido a su religión (musulmanes en un país budista), que han preferido huir al otro lado de la frontera para vivir en un campo de refugiados construido por ellos mismos en una pequeña colina tan ardiente, abarrotada y plagada de enfermedades, que, por contraste, los miserables pueblos vecinos de pescadores en Bangladesh parecen la Costa del Sol. De las 30.000 personas que viven en el campo, llamado Kutupalong, un tercio son niños menores de 10 años”.

“Se dan casos aquí de madres desesperadas que, cuando no ven otra posibilidad de supervivencia, venden a los niños, habitualmente para que se conviertan en esclavos; esclavas sexuales, si son niñas. Pero ésos no son los clientes en los que están interesados los inversores de la zona. Lo que buscan son hombres jóvenes, normalmente de entre 16 y 25 años, que osan soñar con un futuro más brillante que lo mejor que puede ofrecerles Bangladesh, pedalear día y noche como conductores de rickshaw, lo que les permite ganar las suficientes migajas como para poder seguir pedaleando el día y la noche siguientes. Para esos jóvenes, la tierra prometida es la nación islámica de Malasia …” “…son unos presos sin Estado propio en el país en el que han nacido. No pueden trasladarse de un pueblo a otro sin permiso de las autoridades militares locales; no pueden casarse ni tener hijos sin permiso; no tienen la potestad de resistirse cuando les confiscan sus tierras poco a poco para dárselas a colonos budistas llegados de las ciudades; no tienen la fuerza para resistir la obligación de trabajar la tierra que les han robado, sin cobrar nada a cambio; ni pueden oponerse a hacer todas las tareas serviles que les exigen los militares, desde construir carreteras hasta cargar arroz, hasta cortar hierba, y no pueden practicar su religión libremente. Al caer la noche, cuando deberían ir a la mezquita a rezar, no están autorizados a salir de casa”. La espeluznante odisea que deben sufrir quienes se atreven a buscar el sueño Malaisio saliendo de los campos de refugiados puede ser leída en:

http://www.elpais.com/articulo/portada/Testigo/horror/elpepusoceps/20091108elpeps... 26/01/2011. Aquí la realidad de la tragedia humana supera la ficción.

Links consultados:

http://www.magazinedigital.com/reportajes/los_reportajes_de_la_semana/reportaje/cn... 13/02/2011

http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20101108/54066925720/unos-10.0... 09/11/2010

http://www.magazinedigital.com/reportajes/los_reportajes_de_la_semana/reportaje/cn... 13/02/2011

http://www.elpais.com/articulo/portada/Testigo/horror/elpepusoceps/20091108elpeps

http://www.nytimes.com/aponline/2010/11/27/world/asia/AP-AS-Myanmar-Parliame... 27/11/2010

http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20101109/54067157677/el-partido-... 09/11/2010

http://edition.cnn.com/2011/WORLD/europe/01/28/davos.suu.kyi/index.html?hpt=C2 28/01/2011

Para ampliar información sobre Aung San Suu Kyi se dispone de los siguientes links que aparecen en Wikipedia:

Como autora

Mencionada en:

  • Aung San Suu Kyi (Modern Peacemakers) (2007) by Judy L. Hasday, ISBN 978-0791094358
  • The Lady: Aung San Suu Kyi: Nobel Laureate and Burma's Prisoner (2002) by Barbara Victor, ISBN 978-0571211777, or 1998 hardcover: ISBN 978-0571199440
  • The Perfect Hostage: A Life of Aung San Suu Kyi (2007) by Justin Wintle, ISBN 978-0091796815
  • Tyrants: The World's 20 Worst Living Dictators (2006) by David Wallechinsky, ISBN 978-0060590048
  • Aung San Suu Kyi (Trailblazers of the Modern World) (2004) by William Thomas, ISBN 978-0836852639
  • No Logo: No Space, No Choice, No Jobs (2002) by Naomi Klein ISBN 978-0312421434
  • Mental culture in Burmese crisis politics: Aung San Suu Kyi and the National League for Democracy (ILCAA Study of Languages and Cultures of Asia and Africa Monograph Series) (1999) by Gustaaf Houtman, ISBN 978-4872977486
  • Aung San Suu Kyi: Standing Up for Democracy in Burma (Women Changing the World) (1998) by Bettina Ling ISBN 978-1558611979
  • Aung San Suu Kyi: Fearless Voice of Burma (Newsmakers Biographies Series) (1997) by Whitney Stewart, ISBN 978-0822549314
  • Prisoner for Peace: Aung San Suu Kyi and Burma's Struggle for Democracy (Champions of Freedom Series) (1994) by John Parenteau, ISBN 978-1883846053
  • Des femmes prix Nobel de Marie Curie à Aung San Suu Kyi, 1903-1991 (1992) by Charlotte Kerner, Nicole Casanova, Gidske Anderson, ISBN 978-2721004277
  • Aung San Suu Kyi, towards a new freedom (1998) by Chin Geok Ang ISBN 978-9814024303
  • Aung San Suu Kyi's struggle: Its principles and strategy (1997) by Mikio Oishi ISBN 978-9839861068
  • Finding George Orwell in Burma (2004) by Emma Larkin ISBN 0143037110
  • "Crónicas Birmanas" (2008) by Guy Delisle

Fuente: Unesco, siguiendo su reglas de reproducción.

Referencias

  1. Birmania Libre: Suu Kyi se reúne por segunda vez en una semana con un ministro de la Junta birmana
  2. Birmania Libre: Rechazada la apelación contra el arresto domiciliario de Suu Kyi
  3. Birmania Libre: 18 meses de arresto domiciliario
  4. La Junta birmana firma la liberación de Aung San Suu Kyi, El país, 12 de noviembre de 2010, consultado el mismo día.
  5. Liberada la Nobel de la Paz birmana Aung San Suu Kyi, El País, 13 de noviembre de 2010, consultado el mismo día.
  6. Birmania Libre

Enlaces externos

 

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En inglés