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Editorial:

GUINEA ECUATORIAL, LIBIA Y OTRAS DICTADURAS

teodoro obiang          Foto: Teodoro Obian Nguema

El novelista Fernando Gamboa entrega en una nueva obra titulada “GUINEA” pavorosas descripciones de lo que viene acaeciendo en la llamada “Perla del África” con su actual Presidente, el dictador Teodoro Obiang Nguema. “Hace 40 años Guinea Ecuatorial era una provincia más de España en la Costa Africana, la cual descolonizo en forma atropellada e irresponsable en 1.968. Su actual presidente, Obiang, quien lleva 30 años en el poder tras ejecutar al anterior presidente, su tío Francisco Macias, que estuvo en el poder durante 11 años de un régimen caracterizado por el despotismo y la barbarie, ha saqueado, robado y asesinado sistemáticamente, amasando una gran fortuna, con el beneplácito de las grandes potencias cuyas empresas explotan sus campos de petróleo y expolian sus reservas madereras”. Afirma el novelista Gamboa que “Guinea Ecuatorial alberga una de las mayores reservas petrolíferas del continente cuyos beneficios de explotación reportan al régimen guineano miles de millones de euros, quedándose la familia Obiang con ABSOLUTAMENTE TODO lo que pagan gobiernos y petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas sobre todo) por los derechos de extracción, además de que se dedica a robar propiedades privadas, salarios de los trabajadores y negocios de personas no afines a la familia Obiang”. “Se calcula que durante el mandato de Obiang se ha exterminado a nada menos que el 10% de la población del país, y una cantidad indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada ilegalmente y sin juicio previo. Según Amnistía Internacional, los detenidos por la policía y el ejército son torturados sistemáticamente con métodos brutales como mutilaciones, rotura de huesos, violaciones, descargas eléctricas en los genitales o clavando tenedores en la vagina de las detenidas…”

Es abundante la información que se encuentra hoy en día en Internet sobre la situación de Guinea Ecuatorial. Una de ellas, que recomiendo para su lectura, es la de la Asociación para la solidaridad democrática con Guinea Oriental: http://www.asodegue.org/portafotos.htm

Varios reporteros señalan como desde 1996, con el auge de la explotación petrolífera, la economía guineana ha crecido más de un 30% de media al año, siendo el motor de crecimiento de la región de África Central.  Tras Nigeria y Angola es el tercer productor de petróleo de la África Subsahariana, con 400.000 barriles diarios de petróleo, además de exportaciones de casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al año. A expensas de esto, el dictador Obiang se ha enriquecido a sus anchas, en medio de una población de sólo 500.000 habitantes que viven en la pobreza y que muy poco se ha beneficiado con este flujo económico. Si bien la Renta Per Capita la sitúa en el número 38 del ranking mundial (por encima de Kuwait o Arabia Saudita), el 80% de la población vive con menos de 20 euros al mes, toda vez que la élite gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional.  En el Índice de Desarrollo Humano de la ONU ocupa el puesto 121. Según Transparency International ocupa el 151 sobre 163 en corrupción y la esperanza de vida la sitúa diversas fuentes entre 43 y 50 años.

Reporteros sin Fronteras (RSF) afirma que: “En Guinea Ecuatorial no existe prácticamente prensa privada. Los periodistas de los medios estatales están obligados a reproducir la propaganda oficial. Como tienen estatuto de funcionarios, les pueden despedir de un día para otro, sin preaviso ni explicaciones.  En el país no existe ningún sindicato ni asociación de defensa de los periodistas. El ente público ha despedido anteriormente a periodistas por no mostrar suficiente simpatía con el régimen terrorista de Obiang”. Qué se puede esperar de un régimen en el cual en su Parlamento solo se sienta un miembro de la oposición entre 99 más que representan los intereses de los gobernantes.

El verano pasado, Amnistía Internacional condenó la ejecución de cuatro hombres declarados culpables de intentar asesinar al presidente del país:" fueron ejecutados apenas una hora después de que un tribunal militar de Malabo, capital del País, los condenara a muerte. Habían sido secuestrados en Benín, donde vivían en calidad de refugiados”

En otra latitud del mismo continente africano, se escenificaba la caída de Hosni Mubarak en Egipto, después de 30 años de régimen dictatorial, en una revolución ejemplarizante para todos, sin violencia ni derramamiento de sangre por parte de los opositores, motivada en buena parte por los elevados precios de los alimentos y los inadmisibles niveles de pobreza: 40% de los 80 millones de egipcios viven con menos de dos dólares al día, en contraste con la fortuna de Mubarak estimada según algunas fuentes en 70.000 millones de dólares.  No obstante, en los actuales días sigue rigiendo el toque de queda desde la media noche hasta el amanecer, señal inequívoca del largo y tortuoso camino que les queda por transitar a los cariotas.

Paralelo a Egipto se daba la caída en Túnez de Zine El Abidine Ben Ali, quien huyó al exilio a Arabia Saudí después de 23 años en el poder. Lo que ha seguido a estas rebeliones de la dignidad humana, que algunos han catalogado cono “efecto dominó” son  las voces de protesta de la población, particularmente sentidas en Jordania, Argelia, Irán y  Siria. En Yemen también se han dado protestas que piden la caída de otro de los presidentes eternos que pululan en Oriente Próximo, Ali Abdulá Saleh. Crece también el número de manifestantes en Bahrein motivados por lo sucedido en Egipto y Túnez,  con mucha gente descontenta con un califato que ha reinado en esa isla por más de 200 años.

El caso de las protestas en Libia y toma de ciudades a sangre y fuego por parte de los rebeldes, merece capítulo aparte. Bajo un régimen totalitario y plutocrático impuesto hace ya 42 años por el Coronel Gaddafi, su imperio se desmorona bajo los bombardeos de las fuerzas aliadas “atendiendo” una resolución de la ONU, ahora supuestamente bajo la batuta de la OTAN. A diferencia de Egipto y Túnez,  la celeridad en el cambio de mando plantea muchos interrogantes en Libia, con el agravante de la sangre que se está derramando y que queda por derramar, y todo el odio y ánimo de venganza a que esto conlleva. Súmese la transición que debe darse en un país donde no existen las instituciones democráticas, donde se tiene que partir de cero a ese respecto para montar toda la estructura política y de gobierno. ¿Acaso se repetirá lo que ya tantas otras veces se ha dado en otros escenarios, donde la facción rebelde es suplida de armamento por algunas potencias mundiales, para que enfrenten al régimen de turno, que gozaba antes de las simpatías, prebendas y armamentismo de esas mismas potencias mundiales?. ¿Y se dará acaso el hecho de que esas mismas fuerzas rebeldes, una vez instaladas en el poder, saquen a flote la rabia y el descontento acumulado durante tantos años de opresión e hipocresía y se opongan contra sus Mesías armamentistas y financieros? Un solo ejemplo debiese ser suficiente para ilustrar esto: Osama Bin Laden.

Muchos odios y enemistades se generaron en varios países hacia el Coronel Gaddafi una vez derrocó en 1969 al Rey Idris, cuando acabó con las bases militares extranjeras, nacionalizó las empresas petroleras y expulsó a los funcionarios norteamericanos, británicos e italianos y se alió con la Unión Soviética, además de su liderazgo con los países  llamados No Alineados, bastante alinderados por cierto. Agruégese a esto su apoyo abierto e irrestricto a la causa Palestina y su manifiesta y reconcentrada animadversión hacia Israel, para entender el acopio de epítetos y anatemas que se le endilgaban como “terrorista”, “narcotraficante”, “perro rabioso”, etc. , y los numerosos intentos de sus enemigos en ese entonces para derrocarlo, incluido el bombardeo en cual murió una de sus hijas, y el embargo comercial a que fue sometido el país. Todo el panorama comienza a cambiar dramáticamente para Gaddafi  después de la visita a Libia por parte de Nelson Mandela en 1.997, seguida por la del  Secretario de la ONU Kofi Annan, y la posterior cancelación de 2.700 millones de dólares en compensación a familiares víctimas de atentados terroristas.

En el 2008, Bush deja in efecto las sanciones contra Libia y le retira de la lista de “países que apoyan el terrorismo”. Julio Cesar Centeno, en un artículo titulado: “¿Por qué occidente quiere derrocar y asesinar a Gaddafi? El León del Desierto”, señala como, desde entonces  “Las transnacionales petroleras se abalanzaron sobre Libia en busca del control de los gigantescos yacimientos de su codiciado petróleo liviano. Lo mismo hicieron los perros de la guerra, ofreciendo armas, desde sofisticados aviones de combate hasta fusiles, ametralladoras y municiones. Ese mismo año Gaddafi recibió la visita de Condoleezza Rice, secretaria de Estado del gobierno norteamericano. Luego desfilaron por Trípoli el primer ministro británico, Tony Blair, seguido por su remplazo Gordon Brown, el presidente de Francia, Sarkozy, el presidente de Rusia, Vladimir Putin. El rey Juan Carlos de España, y Rodríguez Zapatero se humillaron ante él en el 2009 para venderle 3.500 millones de euros en armas..”.” Fue invitado a participar por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde fue recibido por el presidente Barak Obama. Fue invitado de honor en Francia, Italia y España, siempre recibido como el "Rey de Reyes" y “el León del Sahara"… “En el 2009 fue electo Secretario General de la Unión Africana..”. ”El consejo ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió recientemente a Libia por su “ambicioso programa de reformas” y su “fuerte rendimiento macroeconómico y el progreso en el realce del papel del sector privado”.

”Los honores y halagos de que era objeto Gaddafi por parte de los jefes de estado de Europa hasta finales del 2010 cambiaron súbitamente. Sanguinario, loco, tirano, demente, autócrata, asesino, corrupto, psicópata, perro rabioso..." ”Al mismo tiempo, se teje una red de "legalidad" para invadir Libia y deponer al déspota. En la ONU se toma la decisión de expulsar a Libia del Consejo de Derechos Humanos, mientras que la Corte Penal Internacional declara que actuará con agilidad para condenarlo. En paralelo se estimula y apoya a movimientos opositores a Gaddafi para incitar a la rebelión interna, con el propósito de generar un estado de violencia y caos que contribuya a justificar la intervención de las grandes potencias para “pacificar al país y proteger los derechos humanos de sus ciudadanos”.

"¿Qué ocurrió para justificar este cambio tan radical contra Gaddafi? El despertar del pueblo árabe. Protestas populares por el aumento en el precio de los alimentos y la pobreza generalizada derrocó en pocos días a Ben Alí en Túnez…” “A diferencia de Túnez o Egipto, Libia es una potencia petrolera. Produce 2 millones de barriles de petróleo liviano cada día, y su producción puede al menos duplicarse. Sin embargo, una buena parte de sus 6 millones de habitantes aún se mantiene en la pobreza”.

”A la cabeza de la insurrección se encuentra el Frente Nacional para la Salvación de Libia (NFSL por sus siglas en inglés). Sus líderes son sistemáticamente presentados como los chicos buenos, en una lucha desigual contra la opresión y la barbarie. Poco se destaca que el FNSL se creó en 1981 en Sudan, bajo la protección del coronel Nimieri, un déspota apoyado por Estados Unidos que gobernó ese desdichado país desde el 77 hasta el 85….” “Significativo es también que los rebeldes de Benghazi hayan bajado la bandera verde de la república de Libia y elevado en su lugar la bandera de tres franjas, roja, blanca y negra, que se usaba durante la monarquía  del rey Idris, impuesta por Europa en 1951.  También ha surgido de la nada un presunto Príncipe Senussi, "heredero de la corona"…. ”Fue el rey Idris quien entregó la soberanía nacional al permitir el uso irrestricto de aire, mar y tierra por parte de fuerzas militares británicas. Fue el rey Idris quien firmó el acuerdo para que los Estados Unidos establecieran y administraran sin restricciones la base militar mas grande de África: Wheelus Air Base, cerca de Trípoli. El rey Idris firmó además un convenio para exonerar a Italia de todos los daños que pudieran imputársele como consecuencia de los 30 años de brutal colonización, permitiendo además que la comunidad italiana en Trípoli conservara todos sus propiedades, negocios y privilegios”.

“El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el 25 de Febrero del 2011 una resolución  para que se investiguen los posibles crímenes contra la humanidad que pudiera haber cometido Muammar Gaddafi. Pero, sin que tal investigación haya comenzado, ya Gaddafi ha sido condenado… Es no sólo irónico, sino hipócrita, que haya sido justamente los Estados Unidos quienes hayan promovido la moción para que la ONU eleve el caso de Libia ante la Corte Penal Internacional. Estados Unidos nunca ha reconocido la jurisdicción de dicha corte. Se opuso además a su creación en 1998, junto con Israel, Irak y Libia. Tales contradicciones parecen pasar desapercibidas para los medios transnacionales de la información”.

Lo único claro que se deduce de la situación actual de Libia es que no hay nada claro, y que a medida que aumentan los muertos con el paso del tiempo, la situación empeora, de ahí que el futuro sea incierto y muy azaroso, independientemente de quienes asuman el poder. Cuando hay ingentes recursos económicos de por medio, los chacales enseñan sus colmillos y se abalanzan sobre la víctima y sus competidores, a fin de que no les sea asignado insignificante parte del botín de guerra. De otro lado viene la barbarie sobre los vencidos, que más le valiesen estar ya muertos.

Todas estas rebeliones, con énfasis en la de Egipto y Túnez, tienen como común denominador, además de los regímenes totalitarios que se eternizan, el uso de Internet  y las redes sociales Facebook y Twitter como factor convocador y aglutinador. Nuevamente Internet se hace protagonista de primer orden. El gobierno de Guinea Ecuatorial, sabedor de su rabo de paja, “ordenó por su parte a la radiotelevisión pública no informar sobre los acontecimientos en Túnez y Egipto por el temor de que el movimiento de protesta se pudiera irradiar a la sociedad guineana”, según revelaciones de la Asociación de Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (Asodegue). Toda vez que sólo un 2% de la población en Guinea tiene acceso a Internet, se acudio al bloqueo de la radiotelevisión.

De este modo, Guinea Ecuatorial se une a países como China a la hora de impedir que la información sobre la revolución popular en Egipto llegue a los oídos de su población. Las autoridades chinas pusieron en marcha su sofisticado sistema de control de Internet y bloquearon la palabra Egipto y las páginas de Internet de algunos medios de comunicación extranjeros. Ya conoce bien el mundo la manipulación de la información que realiza el gobierno chino cuando conviene a sus intereses hegemonistas y arbitrarios, y la represión violenta contra todo lo que se oponga a los intereses de los gobernantes.

En la próxima edición de Revista Ariel dedicaremos el editorial a Birmania (Myanmar) y a Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz en 1991, icono viviente de una de las revoluciones contemporáneas más apasionantes: la vía no violenta hacia la democracia. Aung pasó quince de los últimos veintiún años bajo arresto domiciliario por el cruel dictador el General Than Shwe y su Junta Militar. Birmania cuenta con uno de los ejércitos más extensos del mundo y considerada por Transparency International como uno de los tres países más corruptos del mundo después de Somalia y Afganistán. Cómo en los demás países mencionados, voces de protesta se elevan,  y la junta militar trata de evitar la entrada de medios de comunicación extranjeros.  De ingrata recordación son los videos mostrados por la junta militar a raíz de la abortada “revolución de los azafranes” en el 2007, donde ante la protesta pacífica de los monjes budistas, se presentaron hechos sangrientos en las movilizaciones provocados por militares disfrazados con la túnica azafrán de los monjes, grabados in fraganti, pretendiendo mostrarle al mundo de dónde provenía la violencia sufrida y que los monjes budistas no practicaban el pacifismo que se les adjudica.

Ante los sucesos actuales en estas regiones del mundo, en las cuales tuvo que producirse el estallido del alma humana rompiendo grilletes y revelándose contra los regímenes de opresión, es de admirar como sólo ahora, y gracias a los hechos mencionados, salen del closet los dirigentes de turno de las grandes potencias mundiales rasgándose las vestiduras y pavoneando su moralidad e indignidad contra los dictadores que se han erigido en estos países y que deben ceder su espació a la “voz del pueblo”. Son maestros del cinismo y el oportunismo, con habilidades histriónicas,  gracias a lo cual siempre están ganando, no importa quien ocupe la silla del poder.

Es asqueante observar las fotografías de presidentes y altos funcionarios de las grandes potencias y organizaciones mundiales como la ONU estrechando la mano en gesto amistoso y complaciente con el dictador Obiang, haciéndole cumplidos en forma oficial urbi et orbi, sin el menor rubor. El fin, por perverso que pueda ser, justifica los medios, según se itera y reitera a lo largo de la historia.

El Presidente del Congreso Español, José Bono, en asocio con otros parlamentarios, en visita realizada a Guinea Ecuatorial, justo en el tiempo de la caída de Mubarak en Egipto, le dijo al dictador africano Obiang: …“Nos unen más cosas que las que nos separan”.  Obviamente se refiere al petróleo y a los negocios, toda vez que España es el tercer socio comercial tras Estados Unidos y China, con inversiones importantes por parte de grandes empresas españolas en el país africano. La Ministra de Exteriores española declaró a su turno que se trató de un “viaje bueno para los intereses de España”.  ¿Añoranzas del Dorado y la colonización?

En el periódico El País de España del 14 de febrero de 2011, el periodista José María Ridao recuerda que “la comunidad internacional ha mantenido hacia los dictadores árabes la misma condescendencia, exactamente la misma que hacia los africanos. Como aquellos, también estos llevan décadas embarcados en transiciones políticas que no avanzan, organizan farsas electorales que son acogidas como pequeños pasos en la buena dirección, roban, torturan y fusilan mientras reciben a mandatarios que, con modos exquisitos, intentan persuadirlos de que no lo hagan o lo hagan menos, no tanto porque sea un crimen sino porque produce escándalo”. Ahora bien, se puede hablar al respecto sólo de los dictadores árabes y africanos?

En otro aparte dice Ridao: “Ahora que los tunecinos y egipcios han demostrado algo que parecía no necesitar demostración, como es que los seres humanos tienen derecho a la prosperidad y la libertad sin importar el lugar ni la tradición en las que nacen, es buen momento para reconocer que, junto a las sonoras declaraciones defendiendo la democracia, la comunidad internacional lleva demasiado tiempo escribiendo entre susurros una historia diferente. Es la historia de las excepciones, la historia de los argumentos, ridículos de puro falaces, con los que se ha tratado de justificar que la tiranía es la única solución para algunos países y regiones. Incluso, para algunas razas”.

El siguiente es un Manifiesto emitido por los intelectuales y profesionales guineoecuatorianos a la comunidad internacional, que sirve para ilustrar la situación que se vive en ese país:

En el Exilio, 11 de febrero de 2011

“Desde que Guinea Ecuatorial, nuestro país, obtuvo la independencia el 12 de octubre de 1968, los guineoecuatorianos no hemos disfrutado ni de un día de libertad. El primer presidente, Francisco Macías Nguema, instauró un régimen sanguinario y despótico durante once años, cuyas consecuencias fueron el asesinato de miles de compatriotas, el exilio de más de un tercio de la población, la devastación de los recursos económicos, la aniquilación del Estado, la imposición del tribalismo como doctrina política y social, y la sañuda persecución de cuanto significara cultura y progreso”.

“El 3 de agosto de 1979, el entonces viceministro de Defensa, el teniente coronel Teodoro Obiang Nguema, sobrino del presidente, derrocó a su tío mediante un golpe de Estado; dicha acción fue acogida con alivio y esperanza, al prometer restaurar las libertades, construir un Estado de derecho, lograr la reconciliación nacional y promover el desarrollo económico y social. Casi 32 años después, es manifiestamente notorio que el país no se ha desarrollado, a pesar de sus ingentes recursos naturales (hidrocarburos, minerales, pesca, madera…), que son acaparados únicamente por el presidente y su entorno, por lo cual Guinea Ecuatorial es considerado uno de los países más corruptos del mundo. En este largo período, el mandato del general Teodoro Obiang Nguema se caracteriza por su violencia institucional, que ha llevado a la muerte a centenares de personas; el último episodio se produjo el pasado 21 de agosto, cuando ordenó fusilar a cuatro opositores secuestrados meses antes de su refugio en un país vecino; el secuestro y asesinato sistemático de refugiados ecuatoguineanos en el exterior; la tortura como uso “habitual” en el país, según recoge un informe reciente del Relator de Naciones Unidas sobre la Tortura; la ausencia de las más elementales libertades de expresión, manifestación, reunión y asociación; no hay seguridad jurídica para los ciudadanos, nacionales o extranjeros, y todo el sistema judicial –designado por el presidente- participa de la corrupción estructural instalada en el país; en definitiva, Guinea Ecuatorial se ha convertido en un “reino” donde la arbitrariedad y la conculcación sistemática de los Derechos Humanos son moneda corriente”.

“En sus casi 32 años de gobierno, no se ha instaurado un verdadero régimen democrático, pues el gobernante Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), fundado por el presidente, actúa en la práctica como partido único; no hay desarrollo social, pues el país carece de hospitales dignos y suficientes, escuelas y maestros, viviendas y transportes, e incluso de servicios elementales como luz eléctrica, agua corriente y saneamiento ambiental. Pese a ser el tercer productor de petróleo y gas natural del África Subsahariana, Guinea Ecuatorial sigue figurando entre los  países más pobres del mundo. Según diversas ONGs y organismos internacionales, el 10 % de la población acapara el 85 % de la riqueza nacional.”

“No sólo no se fomentan el saber y la cultura, sino que desde el poder se priman la ignorancia y la brutalidad. De este modo, podemos asegurar que la mayoría de los cuadros profesionales –profesores universitarios, ingenieros, arquitectos, médicos, periodistas, etc.- se encuentran en el exilio, imposibilitados de poner sus conocimientos y experiencia al servicio del desarrollo de su país”.

“En sus 32 años de gobierno, el presidente Teodoro Obiang no sólo no ha acometido la necesaria reconciliación nacional, sino que sus acciones tienden a fomentar las rivalidades étnicas. En estos 32 años de mandato, el presidente Teodoro Obiang se beneficia de la pasividad de la Comunidad Internacional, que sólo ansía explotar los recursos naturales del país; del miedo de una población indefensa que aguanta en silencio todos los atropellos, y de la corrupción extendida a otros ámbitos internacionales”.

En este contexto se produce la acción desesperada de nuestro compatriota y compañero JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL, quien se ha declarado en huelga de hambre como única forma de protesta contra la tiranía silenciada en Guinea Ecuatorial. El gesto ejemplar de JUAN TOMÁS anima nuestra solidaridad con él y con todo nuestro sufrido pueblo, con la esperanza de que, en un mundo y en un continente cambiantes, Guinea Ecuatorial pueda alcanzar las metas de libertad y dignidad que merecemos”.

“Por todo ello, al difundir este manifiesto, esperamos que la solidaridad de todas las mujeres y de todos los hombres de buena voluntad actúe como un aldabonazo en las adormiladas conciencias de los dirigentes del mundo entero –sobre todo de los responsables de los Organismos Internacionales y países que colaboran con el régimen del general Teodoro Obiang Nguema-contribuyendo, así, a mostrar la realidad que padecemos en Guinea Ecuatorial desde hace casi 42 años, muy alejada de la propaganda interesada difundida por los “lobbys” que mantienen en el poder a un régimen sanguinario y corrupto”.

“Aspiramos asimismo a que este Manifiesto de solidaridad con nuestro compatriota JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL contribuya a reflexionar sobre la idea básica que lleva a este compatriota nuestro a emprender su acción, es decir, sentar las bases para que Guinea Ecuatorial supere la larga opresión dictatorial y alcance la libertad, base de la estabilidad, de la prosperidad y del desarrollo.
Por último, confiamos en que todas las firmas que podamos recoger impidan que nuestro amigo y compatriota JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL sea víctima de las crueles represalias a las que nos tiene acostumbrado el poder instalado en Malabo”.


¿Le llegará el turno al continente americano? en aquellos países donde sacan pecho gracias a la bota militar y a los petrodólares, dictadorzuelos con egos híper inflados al estilo del Coronel Hugo Chávez en Venezuela, que aspiran eternizarse en el poder al costo que fuere  ¿Y que decir de Cuba, su mayor aliado y mentor, con una dictadura que lleva ya más de cincuenta años en la Isla, que a pesar de su convalecencia se sostiene artificialmente gracias a inyecciones foráneas?. ¿Será que es cierto aquello de que los pueblos se merecen los gobernantes que tienen?.  Pero en los llamados países democráticos tampoco se respira auténticos aires democráticos; no se trata más que de una farsa a través de la cual se da la apariencia de democracia, pero que en la práctica lo único que hace es perpetuar en el poder a una clase dominante, poderosa y hegemónica, acaparadora de los medios y todos los recursos que les permite poner y colocar aquí y acullá a los mandatarios de turno que les representen y salvaguarden e incrementen sus intereses, sea a nivel local o bien a nivel internacional, en las altas esferas, todo a costa de los más débiles e indefensos.  Estos gobernantes y potentados de los países “democráticos”  no tienen ningún escrúpulo en aliarse con el mismísimo Satanás si fuere preciso, si ello genera réditos para sus intereses mezquinos, y es por ello que sin ningún disimulo aparecen posando sonrientes estrechando la mano de dictadores y sátrapas, legitimándoles ante la comunidad internacional, que observa embobada las imágenes noticiosas emitidas sin ningún recato.

Ojala que en los países donde tienen eco las voces del pueblo en demanda de equidad y justicia, con la consecuente caída de sus verdugos, logren encontrar las luces y la serenidad para enderezar rumbos sin odios ni revanchismos, que les permita transitar esta senda humana sin los extremos de las pasiones humanas. Ya lo dijo el gran sabio OM Lind Schernrezig, ni el comunismo, ni el socialismo, ni el capitalismo constituyen las fórmulas regeneradoras de la sociedad humana, se precisa ineludiblemente del COHUMANISMO. En ello enfocamos nuestra atención y empeños a fin de que sea encendiendo luces y no mediante garrotazos, que se despierte la Conciencia Humana para que arrase con las penumbras generadas por el egoísmo, que es producto a su vez de la ignorancia de las grandes verdades que subyacen en la naturaleza universal.

Que triunfe siempre la fuerza bondadosa de los corazones llenos de paz, cordura y serenidad

Luis Eduardo Sierra
Director Revista ARIEL