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CIENCIA Y CONCIENCIA

Revista de Filosofía Trascendental
Órgano Oficial de la Gran Fraternidad Espiritual
 

Director: Don Juan Grau Castillo                  Administrador: Don Enrique Fernández C.
Santiago de Cuba. Oriente – CUBA

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Vol.1               Noviembre 1936 (2480)                      No.8
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Reeditado por: ALIANZA CULTURAL, HUMANISTA, Y ESPIRITUAL UNIVERSAL

Diciembre 21 de 2009

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EN CONTACTO CON EL INFINITO

Lo Infinito es lo único verdaderamente Real; lo limitado y perecedero es ilusorio…

Es lo Infinito lo que nos proporciona sustancialidad consiente, y por lo tanto sin realizaciones o aprehensiones infinitas no hay posible conciencia. Nuestra conciencia está hecha de infinitudes y se nutre de caracteres y designios infinitos. De ahí que lo Espiritual, que brota y se difunde por doquier a través de la conciencia, sea siempre Infinito.

¡Lo Espiritual es la esencia misma de la realidad, lo Infinito!... Y nuestro ser es tan grande como nuestras realizaciones de lo Infinito. Y nuestra significación en la vida, nuestra existencia, es tan importante como lo son nuestras realizaciones de lo Infinito.

La conciencia plena del místico es un maridaje íntimo con lo Infinito.

La beatitud, el éxtasis y la exaltación lumínica – espiritual del sabio es suma de imponderabilidad infinita sintetizada en forma de vivencias subjetivas y definitivas en los más recónditos fueros de nuestro ser.

Toda nuestra individualidad sustancial, es decir, subliminal, está plasmada con sumas de infinitud lograda, concebida, realizada, vivida…

La sapiencia tiene esta grandiosa finalidad: realizar infinitudes y hacerlas reales en términos de conciencia transponiéndolas del plano de lo inmanentemente subjetivo a los planos obvios y concretos de lo objetivo mediante la fuerza mágica de la mente conceptual. La conciencia es una función actualizadora, es decir, creadora, de la mente.

La magia se caracteriza por esto, que es la facultad, el poder logrado, de concebir infinitudes inmanentes de los diversos planos realísticos de la existencia, para luego actualizarlas en planos manifestativos. Toda la Divinidad reside en estas singulares prerrogativas y superaciones trascendentes realizadas, vividas.

Esta fórmula encierra en sí todo el misterio de la vida.

El verbo filosófico es la propia significación de esta sublime verdad.

¡He ahí la genuina solución a todos los problemas humanos, que surgieron en la mente humana por defectos innatos e inepcias nacidas de sus condiciones de incultura! La ignorancia es siempre mala consejera, aunque deslumbrantemente ilusionista.

Pr. OM. Cherenzi-Lind (Swami Jñanakanda)

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Fragmento de CARTAS DE MAESTROS

“¿Qué reglas – me preguntáis – debería yo observar durante este estado de probación y cuándo puedo esperar que empiece?” - Yo contesto: Vuestro porvenir está en vuestras propias manos, como ya lo he indicado antes, y cada día podéis tejer su trama. Si yo exigiera que hicieseis tal o cual cosa, en vez de limitarme a un simple consejo, yo sería responsable de todo efecto que viniera de vuestros actos, y vuestro mérito sería tan secundario entonces. Reflexionad: veréis que esto es cierto. Así que, confiad vuestro destino a la justicia, sin temer jamás que su respuesta no sea absolutamente verdadera.

“El estado de discípulo es a la vez educativo y probatorio; sólo del discípulo depende que este estado se termine por el adeptado o por el fracaso”.

“Comprendiendo mal nuestro sistema, los discípulos esperan muy a menudo recibir órdenes, perdiendo así un tiempo precioso que deberían consagrar a esfuerzos personales”…

-K.H.

El discipulado no consiste tan sólo en haber sido recibido como tal por un Maestro. Esto no es sino el primer paso, o mejor dicho solamente el primer reconocimiento de una posibilidad.

Al discípulo aceptado le toca desde entonces hacer incontables esfuerzos, entregarse a innombrables sacrificios y someterse a duras disciplinas, que solo las almas fuertes y firmes saben resistir. Además, deberá el discípulo demostrar lealtad al Maestro y fidelidad incondicional a los principios de la Sabiduría, entregándose a una febril actividad de SERVICIO UNIVERSAL y de VIDA IMPERSONAL, únicos medio de experiencia y de demostración de realizaciones superiores, de significación infinita y sustancialmente consientes.

El discípulo no debe esperar nada del Maestro, sino entregarse de lleno, incondicionalmente, a los enunciados fundamentales de la Filosofía Trascendental o Fundamental que difunde. El Maestro vela y sabe atender a sus Chelas o Discípulos, guiándoles e inspirándoles en la justa medida de sus necesidades. El Maestro no necesita ser instruido acerca de las necesidades de los discípulos: conocen su profesión educacional. Tampoco hay que adorarles, pues ellos no son deidades sino nada más que meros hombres, Hombres que han sabido trascender los planos inferiores…

La lealtad y el respeto son los mejores lazos que ligan a Maestro y Discípulo.

El discípulo puede inquirir nociones del Maestro, más no debe insistir cuando éste permanece silente, pues cada lección tiene su momento propicio. El discípulo debe aprender a CALLAR, y a OIR LA VOZ DEL SILENCIO, en la soledad y en plena quietud, que bien podrá ser una lección de su Maestro siempre tan solícito y presto a ayudarle siempre y como lo necesita.

El discípulo debe saber sentarse a los pies del Maestro, es decir, a respetarle en suma devoción y a serle leal hasta en los máximos sacrificios, pues en El vive, subsiste objetivamente el Verbo trascendente de lo Infinito, es decir, la Verdad, el Espíritu Santo Universal, los Principios Búdhicos realizados que desde entonces representa y perpetúa en planos inferiores.

Y no importa cómo viva el Maestro. El discípulo no está a su altura para comprenderlo totalmente. Debe abstenerse, pues, de todo juicio respecto de Él. Por eso ningún verdadero discípulo habla jamás de su Maestro, y precisamente por eso en las Iniciaciones Esotéricas los Maestros pierden tanto sus nombres como todas las condiciones de nacionalidad, raza y rango, no solamente porque así sea conveniente, sino porque en realidad lo logran en sus realizaciones. Los Maestros asumen cualidades externas solamente cuando lo requieren las circunstancias en el cumplimiento de alguna Misión.

Cuando el discípulo ha llegado al punto de vivir superativamente en toda la significación que presuponen los presentes datos, entonces se le “confirma” como Miembro de la Gran Fraternidad Blanca o Universal, y entonces es un Discípulo o Chela debidamente investido, con autorización para considerarse como tal y para actuar como tal también. Pudiendo entonces ser un coadyuvante del Maestro, lo cual no deja de ser un honor extraordinario y siempre muy codiciado entre los sinceros hurgadores de lo ignoto y ansiosos de supremas realizaciones místicas.

8/9/36.     K.H.

COGITO ERGO SUM

---- “Nada cambia tanto al hombre como el ejercicio del poder. Desde el Mandarín, con botón azul y cinturón amarillo, hasta el simple cuidador del orden público, apenas se ven revestidos de alguna autoridad cuando ya la quieren ejercer sin límites ni discreción. El filósofo le ha dicho: “No hay nada estable en lo humano”, pero ha sido inútil. La autoridad empleada indignamente no puede ser discreta ni edificante, y esto es lo que la hace infructuosa, vana, impotente o contraproducente”. Swami Jñanakanda.

---- El iluso grita de voz en cuello: “Libertaos y seréis dichosos, no aceptéis autoridad alguna, rechazad todo aleccionamiento, rehuid toda organización, divorciaos de todas las creencias antiguas, pues son beleños que os obstaculizan la vida, son limitaciones, son cárceles ideológicas.”… Y el idealista blasé por inepcia mental responde: “Sí, toda autoridad es una infamia, toda enseñanza una tiranía, toda organización una explotación y toda creencia una esclavitud espontánea. ¡Seamos libres! …  Otros abúlicos ávidos de espetacularismo sentimental dan el grito en el cielo: “¡Qué gran enseñanza liberadora! – ¡Estamos libres, grandiosamente liberados, sublimemente desencadenados de las trabas de la vida! ¡Vivamos ahora como queramos!”…

Si esto no es anarquía y nihilismo, asnal beatitud, arquetípica estulticia y supina ignorancia, que lo diga quien, siendo “liberado” por esta estrambótica neosofía bizantinita muy digna de bazares de Bombay, no ha conseguido ser un forjador de su destino ni mucho menos domeñar sus propios impulsos inferiores y por lo tanto ni sabe qué hacer con su imaginaria “liberación” ni sabría para que sirve en caso de lograrla verdaderamente. Swami Jñanakanda.

---- “Encontrad primero el Sendero de Salvación para vosotros y entonces podréis salvar al mundo entero”. Esto lo dice Mr. Krishnamurti. El Budha Gautama, hace 26 siglos, dijo con mucho más acierto: “No busquéis refugio externo alguno, no dependéis de nada ni de nadie. Nadie salva a nadie; cada cual es su propio salvador. Se es lo que se piensa…”

---- La filosofía es el misticismo de las almas fuertes.

La religión es la filosofía de las almas débiles.

La ciencia es el misticismo de quienes anhelan hallar una orientación certera y definitiva en el curso de la existencia.

Esto es lo que, como nexos trascendentes, trata de fundir, hermanar y sintetizar en una sola dedicación y hacia una única orientación la Ciencia de la Conciencia que nos empeñamos en difundir.

Swami Jñanakanda

---- Rocío del cielo sobre el alma atribulada – una mujer discreta. – Piedra filosofal que convierte en oro todas las escorias de la vida – una mujer amorosa, sincera, fiel y leal.

---- ¡Mujer! No importa que no seas docta, que no sepas ciencias ni comprendas los arcanos de la religión. ¡No importa que todo sea dilema para ti en la naturaleza! ¡No importa que no aciertas en expresar tus pobres lucubraciones y que no te baste tu aprehensión para descubrir ninguno de los incontables misterios de la vida! ¡Con tal de que sepas amar y que seas pura, encarnas toda la dicha asequible, eres una porción del cielo hecho deidad viviente!...

Lo que amo en ti, es la tierna solicitud y el noble afán de amarme. Y en fin, eres bella, porque hay en ti toda la belleza de la naturaleza convertida en mujer, y toda la vida se vuelve suavidad y dulzura de eternidad, con ansias de infinita amplitud deleitadora. ¡Poder amarte así vale más que todo en la vida! La mujer amorosa, que se ama, es la mejor bendición que se pueda lograr en la vida.

Pr. OM. Cherenzi-Lind

---- Jesús supo perdonar a quienes amaban mucho. Otros condenan al amor como cosa diabólica. Otros, mucho más necios, hacen del amor algo antinatural y antiespiritual.

Sólo quien sabe amar, o que sabe lo que es el amor puede hablar de él.

Lo que no logra el amor no lo logra nada en la naturaleza.

El amor purifica, engrandece, exalta, sublimiza, perfecciona, no importa que el objeto de ese amor sea un mito o una leyenda fantástica, o ya todo el misterio de la vida encarnado en una mujer adorada. El amor es siempre místico, es la máxima expresión subliminal en la naturaleza humana, por eso sintetiza todos los misterios, exalta todos los afanes trascendentes y se afina glorificándolo todo.

“Amor”, es el más sustancial de todos los Verbos, porque está formado de Infinito en un patrón de conciencia universal. Amar es ser excelsamente..........

Tomado del Álbum de Ada Soravilla

---- Yo no quisiera ser Dios si a Dios le es vedado amar.

Pr. OM. Cherenzi-Lind
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RESPETO

Conforme debemos juzgar los hechos sin detenernos en una crítica particular que tuerza hacia una vulgar murmuración, concretándonos a considerar males y bienes para que cada cual escoja lo que su alma pida de igual modo sin que esto influya ni mucho menos signifique exigencia ni condición de católica, vamos hoy a tocar un punto de sabor reverente por el lugar donde necesariamente hemos de colocarnos pero de propósito ceñido a lo educativo.

En el sendero de civilización que nos urge recorrer y del que forzosamente por juventud y por descomposición del medio queda aún mucho por vencer, algo lastima y conviene atender en nuestro país por lo que ello choca al observador. Las iglesias – no fijo religiones – aquí y en todas partes del mundo recinto son de recogimiento espiritual, refugio pudiéramos decir para cuando estamos hastiados del mundo separarnos un poco de lo material y hacer acopio de bienes superiores. Respondiendo a este carácter parece preciso que el visitante deje en la puerta – como bien hacen los orientales - hasta el propio calzado para que ningún barro profane la casa santa. El vivir, que hoy no se concibe más que positivista, debiera quedar olvidado a la entrada de los templos, y bastándonos el alma ir hacia el interior recogidos y respetuosos. Esto es lo indicado, ya que hay que suponer que nadie ha de visitarlos coaccionado, luego el que lo realiza debe considerar el ambiente o merecer que se le diga severamente: “No puede Ud. pasar”.

El carácter de un pueblo como el nuestro, alegre y locuaz, no nos disculpa en nada de esta incorrección que nos hace aparecer a los ojos del disciplinado como enemigos de la urbanidad, y así debemos medirlo, porque quien no lleve prendida en el alma alguna creencia, cualquiera que ella sea, al menos debiera practicar el credo de corrección que nos manda ser en todo respetuosos y considerados.

Una sociedad en que hombres y mujeres convierten los pórticos de sus templos en vestíbulos similares a los de cualquier club, donde penetran las amigas conversando en voz baja temas frívolos, donde los muchachos se hacen cita con todas las amigas y donde hasta dolorosamente se combinan parejas de mal vivir, no es posible, aunque echemos mano del optimismo, calificarla de selecta. Cosas son estas, como ya dijimos, sensibles para el espíritu religioso tanto como desconsideradas para quien guste de vivir en plano de corrección.

Si no podemos desposeernos de esta irrespetuosidad que se encubre con mil disculpas, cabria aconsejar que pasemos indiferentes ante estas puertas sagradas, que cerremos los oídos al tañer de las campanas y que olvidemos las plegarias, porque de este modo al menos rebajaremos una profanación y restaremos del total una nota defectuosa.

Leonor Barrenqué

COMENTARIO:

Sí, hace falta un poco de respetuosidad para compasar algo la importancia de la religión en la vida de las gentes.

Los templos ya no inspiran tanto respeto como antaño, es decir, como cuando la gente sabía que estos eran lugares de recogimiento y de resarcimiento espiritual, donde las almas atribuladas podían ir a consolarse en la silenciosa soledad elocuente de la santa casa dedicada a la meditación y a los más enaltecedores propósitos subliminales y altruisticos. Es que también los Templos han cambiado de significación al variar en sus funciones.

La humanidad toda se debate en cúmulos de problemas que revelan hondas tragedias, terribles dramas, todo un desastre histórico en que los ideales fallan y las más acendradas creencias no sirven para solucionar las crisis imperantes. Y los Templos no parecen ofrecer paliativos a estas tristes condiciones de vida turbulenta y caótica mal llamada “civilización”, si no es unas imaginarias beatitudes basadas en promesas y temores que no resisten a la crítica racionalista. Esto complica la situación. De ahí que los Templos no merezcan ya tanto el respeto que tuvieron siglos ha y que indudablemente debieran tener ahora.

Cuando los Templos de todas las religiones sean algo más que meros lugares de cita de almas ahítas de dolores o trufadas de prejuicios, cuando sean verdaderamente lugares de genuina orientación espiritual, donde así mismo se encuentren auténticos Instructores en la ciencia inefable de las superaciones y de los logros superlativos de la conscientividad, nadie dejará de reconocer la bondad de sus funciones ecuménicas. Pero las luchas entabladas en sus recintos en nombre de dudosos dogmas y de fantásticas doctrinas y el exclusivismo sectario que les anima distan mucho de ser alicientes para las almas de hondas preocupaciones, para las que están prendidas de valorizaciones infinitas y que ansían descubrir lo inmanente en lo transitorio sin necesidad de reducir el campo de sus observaciones sapientes y experiencias subliminales, cercadas por credos categóricos que se exaltan con la misma facilidad que condenan los enunciados que no guardan alineamiento con sus determinadas miras o aspiraciones.

Las limitaciones impuestas en los diversos Templos hacen que los espíritus estudiosos y sufridos busquen más allá de sus recintos el maná espiritual que ansían. Y ante los fracasos de las doctrinas estratificadas sepultadas en los Templos, privadas de la vitalidad enaltecedora que tienen todas las realizaciones fundamentales y sustancialmente infinitas, por fuerza pierden derecho al respeto de los humanos…

Esto, lo sentimos hondamente, pues quisiéramos ver en cada Templo, no importa de cual creencia sea, una verdadera sucursal del Olimpo, una genuina cámara lustral donde acuden los poderes Infinitos, donde la conciencia se recrea y se engrandece, donde la mente se fortalece y se nutre, en fin donde se templen caracteres y crean sanas vivencias conceptuales dignas de Divinas humanidades… Cuando sea así, verdaderamente, los Templos volverán a merecer el respeto de todas las gentes, de los creyentes así como de los no-creyentes por igual, pues llenarán una función inequívoca, definida y suprema.

Pr. OM. Cherenzi-Lind (Swami Jñanakanda)

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DE TODO MI PASADO…

Amado Nervo

De todo mi pasado;
De todas mis tristezas, de todos mis descontentos;
De lo mucho perdido,
De lo poco ganado,
De lo que he sonreído
Y de lo que he llorado,
¿Qué me queda? – Una cosa no más: ¡remordimiento!
¿Por qué no fui mejor?
Con los que me quisieron?
¿Por qué no pude darles tanto amor, tanto amor
Como el que ellos me dieron?
¿Por qué me causó escándalo
Vivir mal comprendido?
¿Por qué ante la injusticia no fui yo como el sándalo,
Que llena de perfume al hacha que lo ha herido?
¿Por qué, sintiendo siempre el celeste apetito
De lo eterno, a la tierra demasiado miré?
¿Por qué no pudo mi alma cernerse en lo infinito,
Desdeñando miserias mundanales, por qué?
¡Oh, señor!, no me es dado vivir una vez más
Para llenar de nuevo mis ánforas vacías
Del vino generoso que tú al nacer nos das.
Ennoblece a lo menos mis postrimeros días,
Y si hubo muchos yerros… ¡ya los perdonarás,
Teniendo en cuenta las
Tan raras alegrías!

“El mito es el alma de las enseñanzas y de los ideales. Sin mito, no hay posible sentido trascendente, y sin esto no hay significación infinita posible, y entonces todo esfuerzo está llamado a fracasar” Pr. OM. Cherenzi-Lind

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TORMENTA SOBRE EL HUERTO DE CANDIDO

Los que leen la prensa del país están ya al tanto de las actividades culturales desenvueltas por el sabio tibetano Pr. OM. Cherenzi-Lind, que se encuentra en Cuba en estos momentos. Aquí mismo hemos tratado de facilitar la difusión de sus sapientes enseñanzas, que por cierto no aventajan ningunas otras conocidas hasta estos momentos, y en lo que va de utilidad en los actuales tiempos de crisis, podemos decir que revisten el singular valor de tener caracteres de trascendentes como soluciones a los problemas en que se debate nuestra confusa humanidad.

Consideramos una dicha, pues, el que en Cuba se evidencie interés por tan oportuna intervención – que no deja de serlo – espiritual. Esto demuestra sobre todo que no estamos del todo carentes de genuina ansia de orientación filosófica, y que lo sublime entre nosotros no siempre merece el ridículo, el desprecio o la más desconcertante indiferencia.

Tales actividades se recomiendan por sí solas, máxime cuando son tan distintas de las corrientes, de orden político o de exiguos idealismos de exóticos acentos que blasonan esporádicamente algunos exaltados descontentos. En efecto, el Pr. OM. Cherenzi-Lind, sin atenerse a ningún ideario o pragmatismo idealista, logra abarcar en conceptos sencillos que expresa con toda claridad y precisión, todos los problemas que afectan a nuestra desventurada humanidad. Esto, ya es algo. Pero hay en él, también, el plasmador de vivencias superativas, el profesor de ideales trascendentes, el orientador de conciencias, el sabio que desentraña los misterios de la vida, el que fija horizontes y confirma normas.

De ahí la precisión y la dureza de buril con que se expresa por momentos. Esto, algunas almas insustanciales y desesperadas, perdidas en el fárrago de desilusiones modernas y sin orientación adecuada, creyeron saborear como demagogia destructora, antifilosófica y antiespiritual. He ahí el origen de toda una tormenta capaz de asustar a los más cándidos. Se quiso crear todo un “Affaire”, pues el personaje no es de los menores en el amplio campo de la cultura Universal.

Los que más quisieron ser heridos fueron ciertos sectadores del efebo Krishnamurti, el conocido Mesías teosofista proclamado por la Dra. Besant.

El Pr. OM. Cherenzi-Lind emitió serenos juicios en términos académicos, aunque de cierta dureza, pero sujetos a la realidad. Surgió entonces un huracán de protestas. Logias Teosofistas le cerraron violentamente sus puertas. Capillas de la Iglesia Católica Liberal retumbaron en sones de extraña liberalidad, y los Krishnamurtianos, definitivamente “liberados” ya, se desataron en suspicaces y gratuitas “fraternales”. No sabía el sabio tibetano que en Occidente, las verdades no deben decirse y que el “criticar” es sinónimo de “sembrar odios”, pese como le pesare. Y ruge el temporal de toda una legión de cultores de la “Hermandad Universal” y de adoradores del sofisma teocrático (¡pobre Sócrates!) “a la moderne”, resuelto a no permitir que este extraño Filósofo Realista a la razón Espiritualista del más sublime Verbo, tenga chance de ser considerado como persona decente ni mucho menos de ser oído. El temporal tiene a estas horas estridencias que saben a difamación y a odios dramáticos, que no tiene nada de original, después de todo, puesto que en nombre de los mejores preceptos y de las más consagradas creencias se ha cometido las peores barbaridades y se ha destruido y matado desenfrenadamente.

Lo extraño del caso esta vez es que los militantes sean “Liberados Krishnamurtianos” y “Sabios Divinos adyacentes”.

Pero lo hermoso de esta singular contienda, es que el Pr. OM. Cherenzi-Lind no se arredra. Así son las almas fuertes. Luchan hasta vencer, porque saben que sus ideales o sus enseñanzas son Infinitas y puras y no pueden fracasar.

Lo pequeño se conoce por sus intransigencias, y lo grande por sus valores insustituibles. Veremos lo de bueno que salga de todo esto.

Reproducimos a continuación un trabajo de nuestro director, que fue remitido a “El Mundo”, donde hay empeño de establecer una polémica, que el Pr. OM. Cherenzi-Lind, con gran clarividencia, rehúsa, por no ajustarse a las normas del sano criterio y de las exigencias académicas.

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“Comentarios sobre las exposiciones” Berty-Krishnamurti en ”El Mundo”

Por Juan D. Grau y Castillo.

Los numerosos amigos y discípulos del sabio Pr. OM. Cherenzi-Lind no podemos pasar por alto las diversas actividades del mismo, conociendo a la sazón su posición y su significación en el campo de la cultura contemporánea y por tanto las controversias que se susciten alrededor de su misión son seguidas con especial atención, bien sea en Cuba o en cualquier parte del mundo. De ahí nuestro interés en hacer algunas declaraciones oportunas e imprescindibles ahora, sin por eso pretender terciar en unas disquisiciones que hubiesen podido ser sumamente edificantes, de no haber sido torcidamente expuestas con hirientes pruritos y afanes un tanto fanáticos y sectarios.

Las grandes personalidades se discuten siempre, y tal labor corresponde a los seres ínfimos, que necesitan dudar y discutir para lograr mejores comprensiones de aquello en que quieren creer. De ahí la sabia actitud del Pr. OM. Cherenzi-Lind (Swami Jñanakanda) al no querer responder a las arremetidas polemistas ventiladas por el dálmata Sr. Berty (Berticcioli).

Ya lo dijo él mismo: “Il n’ y a que les vraiment grands qui savent et qui peuvent braver l’ opinion publique”. Celebramos, pues, su buen gusto, además de ser de rigor en el caso que nos ocupa, ya que las grandes verdades y los hechos evidentes no se discuten ni admiten defensa.

Nuestro trato con el Pr. OM. Cherenzi-Lind data del año 1925, y no hay nada que verdaderamente nos revele de una manera cabal la genuina valía y trascendencia de los seres y de las cosas como el propio tiempo, ya que a este factor no se le puede ocultar nada. Las poses y los golpes de audacia podrán eludir el sano criterio, mas lo genuino es el único que puede dejar muestras definitivas de auténtica grandeza. Con el tiempo, todos los subterfugios desaparecen, todos los errores se desvanecen y todas las ilusiones se disuelven, para dejar el campo libre al juicio desapasionado y al concepto acrisolado.

Si queremos juzgar al Pr. OM. Cherenzi-Lind desapasionadamente, hay que tratarlo en la intimidad y con constancia. Entonces se revela su verdadero ser, es decir, un carácter singularmente fuerte, una mentalidad excepcionalmente amplia y con conocimientos extensísimos, un espíritu extraordinariamente sencillo y sincero y tan humilde como grandioso en toda la aceptación del vocablo. Sus disposiciones morales son de una magnificencia que cautiva, dando la impresión de vivencias intimas de bellísima aristocracia espiritual y quien sabe de un abolengo de la más pura cepa. Sus sentimientos son de una compasión que funge bien en su habitual condición serena, que quizá revela una altivez espiritual superlativa propia de actitudes subliminales de la más significativa magnitud, recordando vívidamente la figura de un autentico Budha Sakkya Muni del Oriente, o un venerable San Francisco de Asís. Tales cualidades, en efecto, le hicieron acreedor a reconocimientos tácitos de parte de los más conocidos personajes del Oriente, sino del mundo entero, como filósofo representativo de una Nueva Era. Y que esto no lo entiendan las almas pequeñas e imperfectas, no lo empequeñece de ninguna manera, sino que demuestra de modo categórico que no es merecedor de la crítica condenatoria de sus difamadores que ni siquiera lo han tratado ni están a su altura para poder juzgarlo.

Como intelectual, se codea con las más visibles figuras del momento en todo el mundo, sin desventajas. En conocimientos históricos, son pocos los que pueden expresarse como él. En materia sociológica y matemática, en biología y en química, en psicología y en cosmología, en simbolismo como en mitología, en exégesis y en epistemología, nadie lo aventaja en la hora actual. Y donde nos es imposible seguir verdaderamente sus alcances es en su Magia de “Maestro de Sabiduría”. Es autor de numerosas teorías científicas que hoy son reconocidas en el mundo de la ciencia, como la de Luz, la del comportamiento de los rayos cósmicos, del origen de ciertos terremotos, y tiene a su haber la originalidad de dos novísimas ciencia, como lo son la : “Ciencia de la Conciencia” y la “Filosofía y Psicología matemática”, que pueden consultarse a satisfacción en las obras que al final de este estudio recomendamos a los estudiosos sinceros, es decir, a aquellas personas que todavía creen en la importancia del estudio como base imprescindible de todo engrandecimiento y de toda genuina conquista vital del hombre.

Son pocos también los individuos que le aventajen en tenacidad y amor a conducir Chelas (Discípulos) a través de las Puertas de Oro de la Iniciación por el Sendero que lleva a todas las bienandanzas. Hablamos con pruebas prácticas, no con el mero deseo de tener la razón. Basta notar con qué maestría expone en términos modernos y crítica edificantemente la filosofía pitagórica, para darse cuenta de que no se trata de un mero greguerista o de un avatar alucinado en trance de apostolado hacia ilusos y ansiosos de ídolos.

Todo esto, se podrá echar de lado también si se quiere, con tacharlo de mero “modus vivendi” o charlatanismo, o bien echando a correr perros de presa como los infundios que se propalan en contra del Ven. Paal Omar Misrain Cherenzi-Lind, haciendo creer a los ahítos de ilusiones que se ceban en el espetacularismo y en el escándalo, que es un “vividor”, un “pagado para hacer labores destructivas hacia la Sociedad Teosófica”, pero no se podrá evitar que supere y se imponga en sus justos valores. Es tal la insidia desatada en derredor de este incomparable personaje, con el fin de obstaculizar sus actividades culturales en este país, que nos sorprende verdaderamente el que no se le haya hecho objeto de acusaciones de ser “Comunista” o de ser un agente infernal, buscando en fin pretextos o creando motivos asazmente burdos para destruir su obra. Pero por fortuna la vida no se compone solamente de fuerzas destructivas y hay seres que son de veras “mimados de los Dioses”. Por eso la malignidad no les alcanza jamás, ni queda impune en el dominio del Karma.

Ahora bien. La Teosofía Besantista (íbamos a decir bizantina) nos ha querido divinizar tanto a los Maestros de Sabiduría, que los ilusos ya no pueden figurarse que puedan existir como seres humanos, creyendo que han de vivir casi como quien dice del aire, en eterna pose hierática y entregados a un cuidado especial de sus organismos al igual que lo hacemos con esas niñas pálidas y delgaditas que la menor ráfaga de viento enferma. Vienen a ser Divinidades intocables que hasta para recordarlas hay que venerarlas. Para llegar a esto, no valía la pena condenar los fanatismos de todas la religiones y pretender ir al encuentro de todos los dogmatismos doctrinales y sectarios, pues esta supuesta Teosofía incurre precisamente en el mismo error de imaginar divinidades y levantar altares y amanerarles cultos y sumisiones dignas solamente de almas incultas, atormentadas, enfermizas y dispuestas a todas las transigencias de esclavitud sentimental y antifilosófica, aunque esto se haga bajo el sayo de ampulosas lucubraciones tituladas “Sabiduría Divina (Teosofía)”.

El Pr. OM. Cherenzi-Lind, que es aclamado, reconocido, confirmado y consagrado como Maestro de Sabiduría, y a la sazón representante titular y Patrono de algunos de los principales de esos centros de sapiencia del Oriente y de los Himalaya donde radica el espíritu sublime de las tradiciones hieráticas de los Santuarios, viene a darnos una mejor impresión de lo que son los Mahatmas o Mahangas, y por lo que sabemos de él, bien que no siempre podemos vanagloriarnos de tener capacidad suficiente para comprenderlo en sus motivos y actitudes, que suelen parecer absurdas e incorrectas - pero siempre perfectamente honorables y dentro de las normas de los más exigentes dictados de la decencia -, podemos aseverar sin ambages da la impresión de ser “divinamente humano”, por más que no participamos de ningún culto votivo no podríamos imaginar la necesidad tan siquiera de crear una nueva sistematización cultural, ya que somos demasiado partidarios de la CULTURA y de la necesidad de cultivar las facultades internas, la confianza en sí y la propia realización en los individuos.

Al Pr. Lind, no se le puede adorar, pues es demasiado “humano”. No quiere que se le divinice, ni admite que se le venere. Además, a sus discípulos les trata con rigor extremo, así que lo mejor que se puede dar, es el más incondicional respeto. A los dispuestos a convertirlo en ídolo, los fustiga: es un destructor de ídolos creados por la debilidad mental y el sentimentalismo enfermizo de la gente inculta. El mismo lo dice: “Yo me contento con ser un hombre, nada más que un hombre, pero un súper hombre, un Hombre capaz de ser Dios más bien que animal”. Y a sus discípulos les dice cosas de esta significación: “más vale un buen hombre que un mal religiosos o que un místico inculto, aunque no sepa nada de filosofías”. “Que los individuos vivan como hombres sanos, naturales, consientes, y la vida tendrá un propósito y su existencia no será perjudicial o miserable”. Quien hable así mal podría compararse a un Krishnamurti, ni mucho menos pretender equiparársele, máxime cuando ha sido su principal denunciador cuando éste era un pupilo dócil de ciertos fabricantes mercantiles de mesías, además de ser el que más influyera en la disolución de la famosa “Orden de la Estrella” y que hasta estos momentos precisos más ha hecho por denunciar los absurdos, las insustancialidades y los contrasentidos Krishnamurtianos.

No hay que olvidarse que las vibraciones áuricas, lo mismo que los novísimos enunciados de los Maestros les pone en forzoso desacuerdo con el medio en que se desenvuelven. De ahí que se les calumnie y rechace como gente buena. Es que de la admiración al odio hay muy poco trecho. De ahí que al Pr. Lind se le trate así, con elogios máximos donde se le conoce íntimamente, y con brutales enconos donde se le aprecia solo en sus apariencias.

Se argüirá, y no sin razón, que muy drástico en sus calificativos, pero no hay que olvidar la mentalidad de los “Iniciados”, que no albergan la hipocresía tan corriente y gastada de nuestra idiosincrasia común, y que tienen el valor moral de llamar las cosas por su nombre. Su misión no es de contemporizar con los males que vienen a remediar, sino erradicarlos, salvar dificultades y acabar con los entuertos. Tenemos de ello un elocuente ejemplo en la historia de H.P. Blavatsky, la insigne precursora Teosófica, cuyos historiadores revelan con carácter extraordinariamente categórico.

Es que los grandes Iniciados no vienen a transigir con los males del mundo, sino a sustituirlos con fundamentos y conceptos más acertados, y los grandes males necesitan remedios categóricos. Quienes quieran comprender mejor al Pr. Lind pueden leer “El reino encantado de Maya”, por Roso de Luna, “Zanoni” de Bord Bulwer Lytton, “Tíbet” por Sir. Charles Bell, “Hombres, Bestias y Dioses” de Ossendowsky y “Budhismo Esotérico” por Sinnett, o mejor aún, que compulsen la copiosa y extraordinariamente variada y profunda producción científica, filosófica y literaria del Pr. Lind.

No nos juzgamos con capacidad para juzgar a Mr. Krishnamurti, aunque nos basta el análisis del sabio Roso de Luna en “El Sol” de Madrid, hace años, donde se le presenta como buen hombre pero carente de valores o de preparación filosófica o mística. Esto está demostrado por la falta de conceptos sintéticos y claros sobre las diversas ideas que vierte.

Como hombre de ciencia, como filósofo o como sabio, no tiene base de comparación con el Pr. Lind. Es más echamos de menos en él la humildad tan distintiva del Pr. Lind, y detestamos su boato que tanto desentona con su supuesta misión avatárica que tantas víctimas ha hecho en la grey de ilusos del Occidente – en el Oriente, no hizo victimas el mesianismo teosofista, porque allá la gente es mas docta en estas cuestiones, aunque más creyente y quizá mejor dispuesta a la superstición -.

No podemos calificar a Mr. Krishnamurti en lo personal, ni falta que hace, pero cuando se acusa al Pr. Lind de “vividor adiestrado en charlas espirituales”, conviene tener en cuenta que el Pr. Lind vive de sus conferencias y de su propio trabajo, sin jamás reclamar sueldos ni contribuciones de nadie. En cuanto a Mr. Krishnamurti, que pretende haber renunciado a todo en la vida, no demuestra ningún desapego a la pompa mesiánica, ni al dinero, puesto que hace algún tiempo hubo en proceso una colecta entre los adictos Cubanos para facilitar su viaje a este país. Se le recaudaron unos $700. Pero no vino por haber exigido desde un comienzo $2000, y eso que tan sólo para dar unas tres conferencias y dar un brinco desde México. ¡Lo propio ocurre con otros países! Y ¡qué contrate es tal actitud y es procedimiento con los del Pr. Lind, que viaja de incognito porque no puede darse la pompa costosa qué sus innúmeros prestigios reclaman!

Krishnamurti sintetiza sus enseñanzas en este criterio: “No tengas Maestro, deslígate de todo sistema, busca la verdad en tí mismo, elude todas las limitaciones para así lograr la liberación”… Liberar esclavos es labor encomiástica, que el Pr. Lind aprueba entusiásticamente, más el libertar esclavos sin darles disciplinas, equivaldría a romper con todas las condiciones culturales y con todos los principios filosóficos a cuenta de una anarquía mental que no puede sino acabar con la mas inusitada debaucherie moral y el más desconcertante nihilismo espiritual. Esto, ya lo ha demostrado el Pr. Lind en sus críticas, y el propio Mr. Krishnamurti también, puesto que sus adictos se encuentran sin norma fija, desorientados y sin saber qué hacer con su infusa libertad sentimental, más bien ilusoria que sustancial. Por eso mismos los Krishnamurtianos que condenan los dogmatismos, los cultos, las doctrinas, la autoridad y todo lo que signifique disciplina, cordura, ciencia, engrandecimiento, incurren en los mismos males convirtiendo a su Krishnamurti en supremo amo espiritual del entero Universo y haciéndole objeto de una idolatría sin precedente. ¡Un poco de cultura daría razón de esa sin razón! Y esto no es insultar a nadie, sino descubrir la realidad en toda su precisión y valía.

Los verdaderos Maestros no tienen tales inconsistencias, y saben sacrificarse incondicionalmente, aunque reciban en pago flagelaciones, diatribas, difamación, insultos, deslealtades y traiciones. No les interesa la recompensa, sea como fuere… al igual que el sol sale para beneficiar con sus amorosos rayos a todos los seres por igual, están al servicio de quienes los necesitan en los planos inferiores, cumpliendo en fin su cometido de seres humanos excelsamente divinos.

Pero el tiempo, como decíamos al principio, se encargará de demostrar quien es quien. Si el “vividor” es un Santo, o el otro un equivocado. He ahí toda la Verdad, nada más que la Verdad, que corresponde a la historia patentizar con más derecho que todas las argucias.

Santiago de Cuba, el 4 de Octubre de 1936.

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A.M.O.R …

a una princesita extraña…

Por Swami Jñanakanda

La verdad acerca del Amor no será dicha nunca, porque es una exhalación de lo Infinito en nosotros.

Grandes estudiosos han ponderado el tema, después de mucho analizarlo, más nunca lograron definir claramente lo que es. No pocos sabios tocaron a la desesperación por no lograr la comprensión de su acuciosa incógnita; otros considerándolo enigma a la vez que mito, se dispusieron a ridiculizarlo o a condenarlo. La peor pena de la vida es, verdaderamente, no gozar de los divinos arrebatos del Amor, que todo lo sublimizan y que engrandecen al ser en su totalidad. Todas las ansias de espiritualidad y de íntima superación vital se resumen en el Amor, pero son pocos los seres que logran comprender la significación d esta arcano sublime de la Naturaleza Universal.

Todo el misterio de la vida aletea y se formula en esa magia imponderable del Amor, cuyo verbo es, ulteriormente, la Síntesis de las bondades infinitas, la esencia de lo absoluto…

El Amor es la esencia vital que alienta a nuestro íntimo ser, y se totaliza en la magia mirífica de las grandilocuentes aspiraciones. Por eso supera a todos los sentimientos y a todas las aspiraciones, encarnando la inspiración Divina y la misma pureza del Espíritu. Donde se manifiesta, queda un puesto del Olimpo, y ahí sienta plaza la gloria de las más puras ansias asequibles. El Amor es la proclamación de la Divinidad en nuestro ser. Por eso la entera vida se simplifica y complementa a la vez cuando el Amor se manifiesta en nosotros.

El Amor logra en nuestras vidas lo que no pueden todas las ciencias y religiones y filosofías. El Amor es el Verbo superlativo de lo vital que todos debiéramos cultivar, pues gracias a él somos más naturales y cobramos plenamente el derecho a ser lo que somos ulteriormente: Dioses.

*  *  *

El “dios” que no sepa amar no merece ser Hombre.

El “hombre” que no sepa amar no podrá nunca ser Dios.

El Amor es la manera más directa de lograr la perfección, porque hace bueno y es fuente de abnegación, de ternuras y de lealtad, motivo de mayor sinceridad y de infinitas dulzuras, y porque mejora el sentido de la responsabilidad vital y compele a mayores esfuerzos ennoblecedores. Quien rehúya o condene al Amor es un ignaro, un patán o un iluso que no sabe lo que dice, ni ha conocido nuca la verdadera dicha, que sólo es proporcionada por el Amor.

El Amor suaviza la vida, porque la hace vivir más hondamente.

El Amor es un supersentido: es la función Divina en nosotros.

El Amor vence todas las dificultades de la vida, porque supera al “amor propio” que es fuente de egoísmos y vanidades necias, y trasciende todas las convenciones, gérmenes de prejuicios y de hipocresías. ¡El Amor es el trance de gloria de lo proteico en nosotros!

Una caricia del ser amado vale más que todos los discursos. El corazón de una mujer enamorada honesta es la mayor riqueza que pueda tener o aspirar el hombre.

El Amor es la fuente de la mayor de todas las aristocracias, la de la dulce complacencia, y de la mejor de todas las noblezas, la del Espíritu.

Pr. OM. Cherenzi-Lind.
(Tomado del álbum de Ada Soravilla)

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RIE, PAYASO, RIE…

¡Triste comedia es la vida de un ser
Que finge la dicha al sufrir!
Haciendo dichosos a los que lo ven
En su constante reír…
Y hasta cuando su cara refleja el dolor
Se ríe de su pena el amor.
¡Pobre del payaso que siempre ha de reír,
Sin hallar un alma que calme su gran sufrir!
Bajo su blanca careta
Muestra del dolor la mueca
Y ríe…
Su fisonomía siempre finge la verdad
De lo que en la vida se llama la realidad
¡Dice el llanto en su garganta,
Ríe siempre mi payaso y canta!
En este triste carnaval del mundo
Todos llevamos una alegre máscara!
¡El rico quiere aparecer dichoso
Y el pobre trata de ocultar sus lágrimas!
Más… en la noche, cuando el acto cesa
Y la cortina del silencio baja,
Al quitarnos la máscara, el espejo
Muestra la triste desnudez del alma.
¿Qué somos en la vida sino actores,
Pobres actores del eterno drama?
Sin quererlo venimos a la escena,
Sin quererlo salimos de la farsa.
Amor, fue mi papel en la comedia
Y amor bríndame sus galas,
Mas la sola mujer a quien adoro
Me ha destrozado sin piedad el alma.
¡Pobre de mí, payaso de la farsa!
Por fuera mi antifaz muere de risa
Y por dentro lo mojo con mis lágrimas…
Más tengo que seguir en la comedia
Y alegrar a la gente con mi máscara.
¡Ríe, payaso, ríe, aunque tu llanto corra!
¡Ríe, payaso, aunque te duela el alma! ¡Já, já, já!


T E A M O

Te amo en silencio: te amo en silencio
Con el amor profundo y verdadero,
Que nace en las almas buenas.
Te amo en silencio, y eres en mi vida
En el dulce perfume de las azucenas.
Te amo en silencio te amo en silencio
Como nunca pudo mi alma amar mujer.
Tú eres el rosario de mi desconsuelo.
Tú eres la esperanza de mi gran querer.

LA VOZ DEL SILENCIO…

¡Amante! No me pidas que arrulle tus oídos
Con las vulgaridades de los vocablos bellos!
Para amarte, me ciño
Como un manto de llamas en mi ardiente silencio.
La palabra es inútil. La palabra no sabe
Traducir la violencia de nuestras emociones.
No quiero que me hables:
¡Prefiero que al abismo de mis ojos te asomes!
¿Qué dirán mis labios que otros no te hayan dicho?
Tu oído sabe el eco de todos los vocablos.
Con la voz del silencio que no produce ruido,
Mi corazón te abro.
Hilo como la fuente mi canción de frescura;
Como la fuente me hago límpida y transparente.
Si tú me quieres, busca
La linfa y en sus aguas maravillosa, bebe…

SERE LO QUE TU QUIERAS…

Seré lo que tú quieras.

El murmullo del agua
El fulgor de la luna,
El temblor de una nota;
Una leve fragancia,
Un suspiro, un arrullo,
Una huella, una sombra…
Seré lo que tú quieras,
Luminaria en tus ojos
Albor en tu sonrisa,
Un beso de tu boca,
Tenue ritmo en tu paso,
La caricia armoniosa
De tu voz, o algún rizo
Disperso de la fronda
Negra de tus cabellos…
Seré guijarro o rosa,
Nieve o lava hirviente,
Cóndor o mariposa,
Relámpago en la cumbre,
Neblina vaporosa…
Seré como tú misma,
Tan tuya, que me funde
Para siempre en ti toda…
¡Seré lo que tú quieras…!

Ernesto Fernández Arrondo.

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LA SUGESTION CREADORA EN LA VIDA y los TATTWAS

Takur Dayananda OM

Acabamos de recibir el libro No 22 de la Editorial de “The Philopolytechnical Centre, Inc., de Pasadena, (P.O. Box 144, Ocean Park, Cal. USA)” intitulada “LA SUGESTION CREADORA EN LA VIDA”, por el Eminente sabio hindú Mejnour Hutulktu Jolp’Nor.

Resulta sumamente difícil siquiera intentar un esbozo de esta obrita, pequeña en volumen pero notablemente profunda en valores, teniendo proporciones de tratado científico a la vez que de síntesis filosófica, aunque lo humilde de su presentación y lo inadvertido de su aparición pueda inducir a consideraciones despreciativas.

Pero la importancia de esta obrita no descansa en lo apolíneo de su forma, ni mucho menos en sus pretensiones a categoría alguna. Lo valioso, lo trascendente en realidad, de este tratado, es lo singular de sus enunciados y la exposición fácil, por lo sencilla a la vez que epigramática, de un tema tan abstruso como manoseado por las doctrinas dogmaticas y las metafísicas orondas, cual el de las fuerzas motrices de la vida, o los motivos vitales que gobiernan las modificaciones y modelaciones de la realidad.

El autor se revela profundo conocedor de los procesos, íntimos de la realidad, dominando obviamente la ciencia del comportamiento de los factores y de los elementos componentes de lo “actual” y “factual”. Es explícito en la definición de las relaciones existentes entre lo subjetivo y lo objetivo, y respecto de los nexos subyacentes y fundamentales en toda conexión entre lo abstracto concebido y lo concreto idealizado o aspirado. Esto, no cabe dudarlo, en presencia de tan evidente epitomización de los principios básicos de las vivencias íntimas, facilitando un dominio del funcionamiento integral y creador de la conciencia, nos coloca de lleno en un plan de realizaciones trascendentes, hasta hoy apenas sospechadas por los más empedernidos estudiosos del fenómeno vital lo mismo que por los más exaltados exegetas de las hermenéuticas místicas, por cuanto nos hace traspasar las limitaciones de todas las ciencias, trascendiendo los prolegómenos de una indispensable epistemología y estatuyendo toda una programática conducente a realizaciones significativas de superaciones personales y unciones imponderables.

Es una exposición sapiente con sabor a ontología, pero fundada en valores de sorprendente sencillez y pureza, no meramente dialécticos ni simplemente sentimentales con tenor bíblico o fantásticamente legendario. Se nos habla, en esta obrita singular, extraordinaria y de sorprendentes cualidades inspiradoras, de una magia inconsútil de principios o elementos informes de planos causales que constituyen en sí la base fundamental de toda realidad. No se trata de un simple relato de fantasías o de laudables y recomendables probabilidades, sino de fuerzas absolutas en sí, caracterizadas de infinitudes precisas que se demuestran por sí mismas, y por lo tanto innegables y obvias. No alude, el autor, a supersticiosas consideraciones más o menos epopeicas de remotos mitos o de lucubraciones morbosas de mentes incultas siempre dispuestas a la superstición y al credo fanático. Tampoco puede inferirse aquí datos de extraños o exóticos cultos. La exposición es clara y terminante, en lenguaje científico y sin menospreciar los avances filosóficos en boga en la actualidad.

Creímos que se trataba de un compendio teórico, mas al compulsar las escasas páginas pregnadas de este sustancioso pensamiento vitalista del autor, que bien podría figurar con las mejores ventajas en las más exclusivas academias de ciencias del mundo civilizado, tuvimos que rendirnos ante las evidencias. Y ahora podemos decir que, al fin, el Oriente ha producido una obra de Yoga pura en forma didáctica y práctica, que toca los resortes de la conciencia y hace fructífera la función de los elementos componentes más recónditos y trascendentes del ser, esas cualidades que caracterizan los planos superiores de que nos hablan los místicos y los metafísicos. Por vez primera, se encuentra impreso datos fidedignos y precisos de la ciencia Mágica, en lenguaje sencillo y comprensible, que facilita infinitamente la asimilación de las enseñanzas transcendentes de los Iniciadores de los Santuarios Sagrados y hace fructífera toda indagación y toda experienciación en el dominio de lo sumamente místico. Lo que antes se cantaba en estrofas sagradas, y que ahora se busca vanamente a través de difusas doctrinas de supuestas santificaciones, sirviendo de aliciente de ilusos y de descontentos incapaces de logros superiores de conciencia, se hace asequible ahora con suma comodidad por medio de estos novísimos datos expuestos en “La Sugestión creadora en la Vida”, ya que pone a nuestro alcance la ciencia del manejo de las fuerzas recónditas y trascendentes de la vida…

Habla el autor, sin duda un gran Iniciado, del manejo de los Tattwas.

¿Qué son los TATTWAS? – Pues nada menos que los factores básicos o principios elementales de lo real. Con la combinación y el juego funcional (Vital) de estos Tattwas tenemos las distintas modificaciones y modalidades de lo real, de la realidad. Esto mismo, tuvimos la oportunidad de explicarlo en un trabajo académico publicado por esta misma Editorial, en idioma Inglés, bajo la rúbrica de “The Fundamentals of Life”, estableciendo pruebas gráficas y matemáticas en concordancia con las más recientes conquistas de la ciencia experimental.

Dominar, manejar estos TATTWAS a ciencia cierta, equivale a poseer el poder de todas las realizaciones, de todos los éxitos, modelando el destino, propiciando probabilidades, concretizando posibilidades y en fin expresando en términos realísticos de vivencias definidas y actualidades precisas los datos sincréticos de lo infinito, encausando la sinergia cosmogenésica Universal. De estos trascendentes asuntos trata “La Sugestión Creadora en la Vida”.

Y esta utilización de los TATTWAS de una manera consciente o conscientiva, que por otra parte depende de un adiestramiento interior, es decir, de una disciplina mental, resulta a la larga una dedicación funcional fructuosa, pues modifica el curso de la existencia del ser en un sentido de superación evolutiva, a la vez que pone la parte inferior de nuestro ser con sus aspectos superiores, macro cósmicos o Búdhicos. En esto radica lo sublime y trascendente de esta ciencia Mágica – Ciencia que no se resume en teorías y sugestivas doctrinas ponderando supernaturales revelaciones y exóticas metafísicas de enmarañadas deducciones. Precisamente, trátase de una novísima CIENCIA por lo transcendente y precisos de sus datos, a la vez que por lo práctico de sus aplicaciones -, ciencia llamada a modificar a todas las otras, por tener por finalidad obvia la rehabilitación y el reajuste de la entera naturaleza humana, encausando sus aptitudes potenciales hacia realizaciones superativas excelsas, fungiendo así como saludable sustituto de confusas prácticas de carácter místico que hasta hoy no han logrado transformar a la naturaleza humana ni mucho menos a evitar sus incontables y crecientes problemas que ni acierta a resolver.

Este tratado es expresivo como síntesis ontológica, sino como ciencia del crear, ya que gira en derredor de los datos vitales de las creencias, de los estados de la conciencia y de las funciones plasmadoras del pensamiento, o sea de la mente. Alude a una “concienciación de la energía” y se refiere a un adiestramiento de las capacidades potenciales de la vida. Hay pues, en el debido manejo de los TATTWAS, toda una ciencia que tiende a dirigir los resortes de la vida. Es decir, a encauzar las motivaciones motrices y directivas de la existencia. Cuando alude al aprovechamiento de la energía cósmica por trasmutación subliminal al impulso y toque mágico del pensamiento, verbo de la mente y poder de la voluntad acendrada, poniendo en acción los TATTWAS básicos, ofrece toda una metodología científica, de precisión técnica, de un vivir acertado, edificante y trascendente, cual lo recomiendan todos los catecismos religiosos sin no obstante lograr su efectiva realización.

La vida entera es una sutil y compleja trama de sugestiones y autosugestiones, aunque no nos percatemos de ello, y en tales circunstancias se cifran todo el misterio de la existencia. Según Jesús el Cristo, la vida entera no es otra cosa que fe y devoción por el Principio Supremo del Universo, que es Dios. Según la filosofía fundamental y trascendente del Oriente, enunciada por los Budhas, vida es pensamiento, siendo el amaneramiento y el destino de esta la sustancia del propio pensamiento, lo cual autoriza a decir, con Descartes: “Pienso luego soy” (Cogito ergo sum). No sabría haber fe ni devoción sin cierta actitud mental o función de pensamiento, y es en esto que todas las creencias coinciden y logran verdaderamente unificarse, y no en las demagogias y las exegesis dogmáticas incoherentes y conflictivas. Cuando Schopenhauer prefería su clásico enunciado que le diera fama como orientalista: “la vida es voluntad expresada”, se declaraba Budhista, a la vez que se enaltecía como filósofo de genuina cepa esotérica, como si hubiese salido redivivo de algún irreverente nicho de la historia para dar normas a tan preclaros pensadores como Nietzsche y luego Spengler, que le siguieron de cerca los pasos por esos derroteros trascendentales de las realizaciones de íntima superación concienciadora del ser. Todos estos datos pertenecen al dominio del funcionalismo o comportamiento de los TATTWAS, aunque sus enunciadores sabían poco de ello. Es que lo sustancial de las cosas no radica en las creencias, de por sí, que tenemos de ella, sino en la actitud conceptual de nuestra mente en sus diversas funciones. Esto es lo que llevo a ciertos sabios a decir que el CREER CREA, y que la Verdad Libera. Pero, lo repetimos, la mera creencia, la mera fe, la simple devoción, de por sí, nada operan si no ponen a la conciencia en acción; y la función creativa de nuestro ser radica en nuestra conciencia, que es el cuerpo vehicular de la vida, hecho de la sustancia de lo infinito. Por esto encontramos dicho en el más preciso y preciosos de los tratados filosófico-espiritualistas del Oriente, el Dhammapadha, esta sintológica definición de la ontogénesis: “Somos lo que pensamos”. Esto, naturalmente, tiene su valor solamente en el caso de que se sepa pensar…

Omar Khayama. El máximo vate realista del Asia, hubo de decir: “vivamos hoy la realidad con una canción en los labios y una sonrisa en el rostro de una mujer, que mañana perteneceremos, quizá, a los mil y un ayer”. Esto es una incitación a la vida plena, intensa, imposible sin una voluntad decidida y un pensamiento exacto, haciendo abstracción de la implicación platónica y prosaica, que puede no ser sino una figura retórica llamada a ser más sugerente la concepción filosófica. Así es cómo se ponen en acción a los TATTWAS, siempre que sepamos asumir la requerida actitud mental. Algo parecido implica el sonoro lenguaje de la Sor Teresa de Jesús que decía: “Ya no soy yo que vive en ti, sino tú en mi”. Las supremas realizaciones se logran, indistintamente, mediante una adecuada técnica, la cual ha de facilitar en cortos espacios de tiempo lo que requeriría de otras maneras eones e incontables experiencias en dilatadas y accidentadas existencias.

Se ha dicho en alguna parte, que “la ciencia con sus triunfos procura desmentir el efecto de los altos principios morales y espirituales”. Esto, no lo creemos. Es más, solamente falsos conceptos referente a la ciencia pueden conducir a tan irrisoria y deprimente conclusión. La ciencia es realista; ahora, si lo moral y lo espiritual no son realistas, por fuerza han de estar reñidos con todos los avances de la ciencia. Falta saber, entonces, si una moral o un espiritualidad irrealista o anti realista, ilusoria o imaginaria, merecen ponderación o consideración alguna.

El autor de la obrita que analizamos nos hace columbrar una ciencia fundamentada en “factores”, en principios activos de conciencia – y la conciencia es una consustanciación de lo infinito, es decir, una transposición – en planos – de lo sustancial infinito, de los caracteres y valores infinitos, de lo único que en realidad existe… Tal ciencia, es obvio, no podría estar en contraposición con ninguna de las condiciones sustanciales de la realidad y de la vida – que es su función – y si toca a sus aspectos trascendentes, como lo son lo sublime de la moral y lo esencial de la espiritualidad.

Tenemos en los TATTWAS el poder monódico o agente universal de la naturaleza, que los Hebreos Kabalistas llamaban OD, los Hindús antiguos Vak, los ocultistas modernos Luz Astral, o sea la esencia plasmadora de la sustancia real. Si se nos permite alargar nuestra digresión para ser más explícitos, daremos breves croquis explicativos acerca de cómo operan los TATTWAS.

 

 

 

Mente                                                                                      los Tattwas 

- - - - - - - - - -- - - -  Pensamiento
                               Actualizándose

Los trances de cada pensamiento,                              El pensamiento en trances creativos
Que determinan sus poderes y alcances,                   La mente en función conscientiva
Siendo en efecto los Tattwas                                      creadora.
A través de los cuales se expresa,
Por la acuciosidad conceptual.

A Shakespeare debemos esta expresiva definición: “Existen muchas cosas que el hombre no acierta a explicar”. En efecto, lo que acabamos de expresar pone de manifiesto lo trascendente que es esta ciencia que trata del activamiento y de la utilización de los TATTWAS, sin por ello reducir la importancia del omnipotente misterio de la vida, que lo constituye nuestra relativa aptitud en compasar sus valores y en disponer a nuestro antojo de sus miríficas posibilidades.

La ciencia experimental nos habla hoy de las “posibilidades” como la máxima cualidad de la naturaleza. Es lo que nos enseña el Principio de Indeterminación de Heisenberg. Pues la obra que disecamos teóricamente en su significación trascendente trata precisamente de la ciencia de la actualización de esas “posibilidades” latentes, subyacentes e imponderables, como cualidades que son de lo Infinito, ese substractum de todo lo existente, tanto en la más ínfima partícula atómica como en el más colosal amasijo nebular, o en la más insignificante reacción molecular como en más gigantesco cataclismo geológico o sideral. La suprema ciencia será siempre la que trata de desenvolver y aumentar el potencial del caudal inagotable de “posibilidades” que se halla en la esencia inmanente de toda sustancia.

Esta obrita, como expresión filosófica, no es exenta de importancia, como bien puede colegirse de lo anterior. Tiene esto de particularmente trascendente, y es que trata exclusivamente de lo vital, de las fuerzas motrices y motivadoras de la vida en sus aspectos fundamentales. Esto, y en sí, constituye novísimos derroteros conceptuales e idealistas, además de ser una actitud mental ponderativa inédita, por lo proteica, pues rebosa el contenido funambulesco de las nomias y antinomias, de las tesis y antítesis, de los gastados postulados y de las doctrinas insustanciales y antojadizas que nada resuelven ni dicen nada de genuinamente engrandecedor de la naturaleza humana. Si la filosofía ha de ser algo más que alucinadores, tiene que afianzarse en valores positivos y en logros verídicos en los asientos de nuestro ser donde se elabora la vida. Además, solo así podremos lograr superaciones evolutivas de verdadera concienciación integral en nuestro ser – que culmina en la ansiada Liberación Espiritual, pregonada por todos los sistemas de misticismo religioso pero no realizado, prácticamente, por ninguno de ellos.

“La Sugestión Creadora en la Vida” viene a evidenciar la practicabilidad de esa atrayente posibilidad, que ya en estos momentos históricos que vivimos se está haciendo impostergable”.

Hay, evidentemente, algo de aspecto sumamente fantástico en esta flamante ciencia del manejo de los factores y fundamentos mentales, que son, específicamente hablando, el punto de origen de toda realidad objetiva, concreta, en los planos inferiores de la naturaleza. Pero donde aparece extraordinaria es en su aplicación al dominio de las funciones endocrinales, que ya lo dijimos constituyen la parte primordial en toda constitución y actuación mental. Nos ha tocado a nosotros esclarecer este misterio en varias obras y sabemos que no cabría apartar a la mente de las funciones endocrinales de ninguna manera sin menosprecio de las exigencias de la ciencia y de las concordancias psicológicas.

No significa esto que estamos plenamente de acuerdo con las fantásticas premisas y pretensiones de la Yoga oriental que habla de despertar el “fuego sagrado que dormita en Kundalini, la sierpe divina en nosotros” y de avivar los Chakras o centros divinos en el hombre. Nosotros hablamos científicamente, de realidades incontrovertibles y desprovistas de doctrinas místicas, de las cuales no nos es difícil desprendernos.

Esta nueva ciencia está en espera de su Valmiki que la cante, o de un Bergson que la poematice. ¡Quién sabe si entre tanto no merezca atención sino de los soñadores de sugestivas mitologías, para no alcanzar más que el calificativo de “superstición”! ¡Así se ha escrito la historia!

Por de pronto podemos decir que es una ciencia celosamente resguardada de la intrusión charlatanesca. Los Santuarios Esotéricos son los guardianes. Y no podría ser de otra manera, pues el manejo de los TATTWAS permite modificar la suerte, hace utilizar la energía cósmica, acendra la vocación, orienta a la conciencia, plasma el carácter, desarrolla grandiosas facultades latentes en el ser en forma potencial. Bien aplicados, vuelven imperativa a la voluntad, irresistible al deseo, y se crea una protección completa contra todas las influencias desagradables o nefastas.

El manejo de los TATTWAS convierte a estos en depósitos o factores de “concienciación”, a la vez que despierta a la conciencia, pues incita subjetivamente novísimas aspiraciones y hace aprehender panoramas de posibilidades hasta entonces insospechadas. Fomenta actualizaciones de suma importancia para una vida de superación, de logros, de edificantes realizaciones.

* * *

Los Santuarios Esotéricos tienen preparado este manejo de los TATTWAS de una manera sumamente práctica. Pero este secreto no lo conceden sino a las personas de suma sinceridad e incapaces de hacer mal uso de ello. Esto, lo facilitan los Santuarios de manera completamente GRATIS.  En principio, esta ciencia se enseña únicamente a los miembros de la Gran Fraternidad Espiritual Universal (Blanca).

Swami Jñanakanda

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ENSEÑAR ES LIBERAR…

Guardaré ciertamente gratos recuerdos de esta breve actuación mía en colaboración a la grandiosa obra de cultura que realiza esta simpática institución llena de entusiastas adalides, pues la considero como uno de mis mejores trofeos logrados en el curso de mis andanzas de culturización espiritual por el mundo. Hechos son triunfos y amores.

Agradezco a la ciudad Yumurina la agradable acogida que tributara a mi humilde contribución, que ojalá sirva de surco para mejores actuaciones de Verbo Espiritual en el devenir.

Con estos renglones improvisados van mis mejores votos por que la “Sociedad Amigos de la Cultura Cubana” logre cada vez mayores y mejores triunfos de esta naturaleza, en los que tanto depende la superación evolutiva de la conciencia, la única labor que merece el justo atributo de toda genuina revolución vital.

Matanzas, el 23 de Septiembre 1936  (Del Álbum de la Institución)


V E R B O   I D E A L  …

Tengo una gran obra por delante. Es el ideal de toda mi vida.

En esta labor se consustancializa todo mi ser. Ahí se reduce toda mi existencia.

Es una tarea gigantesca, que requiere titánicos esfuerzos, toda mi aptitud proteica. Pero también encarna el más sublime verbo espiritual.

Se resume esta obra en la persona de una mujer, y su significación se integra en su perfeccionamiento ideal.

Ella es bella y joven, sencilla y pura, candorosa e ingenua.

Pigmalión la habría deseado. Frankestein la hubiera adorado. Schopenhauer la habría amado. Dios en persona la hubiera divinizado.

Pero no es lo que debiera ser. Ni la gracia ni el espíritu moran en ella. La vida misma no significa nada para ella; tiene el vértigo de la nada, la anonada todo lo importante, oprimiéndola el más desolador pesimismo y la creencia de una ingénita insignificancia frente a todos los trances de la vida. Sus complejos de inferioridad no tienen fin y desconfía hasta de su propia sombra. Vive sin vitalidad; existe si imperativos y sin participar a las valorizaciones sustanciales de la conciencia y de las gestas sublimes. Por momentos parece no ser sino una sombra de realidad ataviada de fantasma… No ha conocido jamás el afecto hacia ella, ni sabe inspirarlo, ni siente el menor impulso de amor o cariñó en ella misma.

¡Qué desgracia, pues la mayor calamidad de la vida es no conocer lo que es el amor y no ser un centro de cariños y afectos!

Nada sabe de abnegación, ni le sugiere entusiasmo alguno nada de la vida.

¿Será estatua viviente? ¿Caso crítico? ¿Será el mito redivivo de la estética magnífica pero incapaz de creación? ¿Será una deidad desolada y nostálgica en un mundo que no es el suyo? ¿O es un ser vivo cuya alma está muerta?

A mí me toca resolver este misterio. Desafío el dilema y, aun al precio del mayor holocausto, con todos los infortunios, me dispongo a resolver el arcano.

No quiero ser como Pigmalión que se desalienta ante la impotencia artística, ni como Frankenstein que se desespera ante el fracaso de la ciencia, o como Schopenhauer que gime en el vencimiento de las fallas filosóficas, ni tampoco cual Dios irresoluto que se avergüenza de su obra imperfecta y la abandona.

Yo quiero lograr el secreto que estos no han alcanzado, renunciando a todos los derechos a la dicha, con tal de que se consuma mi ansia de ver mi ideal glorificado en una realidad majestuosa digna de mi amor. Es un grito heroico de las profundidades desoladas, huérfanas de afectos, de uno que sabe ser divinamente humano.

Con tal de lograr esto, bien vale renunciar a todas las delicias de la vida superior, donde la serenidad queda perturbada por este infinito ansia de cumplimiento de un deber que no quiero rechazar. El amor lo puede todo. La genuina sabiduría lo realiza todo.

Ben Natchoun

NOTICIAS VARIAS…

---- Hemos recibido de la MAHA BODHA MANDALA, de la India, un impreso en idioma francés intitulado “BODHA”, sus fundamentos y sus enseñanzas. Lo recomendamos a los de nuestros lectores que entienden el francés. Tenemos algunos ejemplares que gustosamente remitiremos por correo libre de porte al recibo de 25 Centavos.

---- Desde La Habana se nos ruega anunciar la fundación oficialmente de la “Academia Internacional de Mitología Aplicada”. Deseamos a este nuevo organismo cultural todo género de éxitos y bienandanzas.

---- Con esta instalación oficial, se nos avisa, se reanudarán las famosas conferencias dominicales del Pr. OM. Cherenzi-Lind, que habían sido suspendidas de motu propio por carecer de autorización oficial a tal efecto.

---- El Swami Jinavamswami, de la India, inquiere de nosotros si habría campo en este país para establecer un Centro Espiritual, que funcionaría a manera de comunidad.

Este personaje, bien conocido en los círculos espiritualistas del Oriente, es un Par de la orden mística tradicional de la antigua India, como lo es también el Ven. Swami Jñanakanda. Ahora nos preguntamos: ¿Hay, en Cuba, campo propicio para tales actividades espiritualistas? – si debemos juzgar por la recepción que se le ha hecho al denodado luchador y preclaro sabio Swami Jñanakanda (Pr. OM. Cherenzi-Lind), especialmente de parte de aquellas organizaciones que se precian de espiritualistas, y para ser más específicos, TEOSOFISTAS Y ESPIRITISTAS, se nos hace difícil imaginar qué recepción darían a otros Instructores filosóficos y espirituales que no tengan el temple, la cordura y la serenidad del Swami Jñanakanda, que a pesar de las peores insidias y contra toda corriente de difamación, ha sabido conquistar un puesto señalado y seguro en el campo cultural de nuestro país.

No quisiéramos desalentar al Ven. Swami Jinavamswami, pero si se decide a venir a Cuba, que no deje de ponerse bien fuerte antes de emprender viaje.

---- Coincidente con la anterior noticia, nos vemos en el duro deber de anunciar la partida del Ven. Swami Jñanakanda (Pr. OM. Cherenzi-Lind), quien sigue viaje hacia Europa.

Todo lo que podríamos decir aquí, ahora, es que este eminente sabio ha cumplido una bella misión de difusión filosófica, despertando nuevas ansias de alto espiritualismo. Sus actuaciones han producido mucha confusión en diversos medios místicos y no ha sido siempre acogido con la hidalguía y cortesía que se merece, pero de todos modos supo él mantenerse a la altura de su deber. Es indudable que pasarán muchos años antes que se olvide este extraño personaje, pero lo más seguro es que a medida que pase el tiempo irán fructificando sus ímprobos esfuerzos de ahora y entonces, seguramente, se le hará justicia.

Sentimos vernos privados de tan excelente luchador y buen filósofo con un corazón de fuego y un espíritu de suma rectitud y principios amplios y nobles. Que no nos olvide y que vuelva pronto.

--- Se nos anuncia que la anunciada PRIMERA CONVENCION ESPIRITUALISTA NACIONAL ha sido postergada indefinidamente. La causa de ello, apenas vale la pena recordarlo, y da vergüenza tener que confesarlo.

Por una parte, la falta de cooperación de la prensa nacional y por otro la campaña insidiosa de ciertos elementos teosofistas empeñados en no permitir que triunfe la labor de culturización espiritual del eminente Pr. OM. Cherenzi-Lind.

Esta abortada Convención, posiblemente se llevará a cabo más adelante.

De todos modos creemos sinceramente que se ha hecho mucho con anunciarla y despertar interés hacia sus finalidades, algo inusitado en nuestras latitudes, donde cada creencia se empeña en laborar para sus propios fines sectarios y proselíticos exclusivamente.

--- La “Sociedad Bodha de las Antillas” hace saber a las personas interesadas en los estudios superiores de Espiritualidad y Filosofía Trascendente que sostiene Conferencias periódicas y tiene la disposición del público, gratuitamente, diversas publicaciones en diferentes idiomas, en su domicilio social.

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P R E S E N T I M I E N T O

Yo presiento un amor grande y hermoso, que compense éstas horas tediosas y largas que hoy vivo.

Y sus horas serán luminosas, siempre nuevas, igual que las nubes variando de formas.

Y siendo un solo amor, en cada hora se mostrará distinto, cual crepúsculos siempre variado y en forma, bello.

Oh¡, si este amor que espero, no esperara, sería mi vida cual un mar inmenso sen que bogara cual barquilla, mi alma, sin esperanzas de encontrar un puerto

Pero presiento que vendrá, y lo espero. Y cuando llegue, le abriré mi alma inundada de amor, y así mis horas que eran antes tan solas… tan largas… se me harán cortas, y la luz radiante del amor, bañará nuestras dos almas.

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El Pr. OM. CHERENZI-LIND se despide de Cuba…

Después de unos meses en la capital y una más prolongada estancia en distintas partes de la Isla, se nos va el ilustre Maestro, el dignísimo Instructor Espiritual (Swami Jñanakanda), el notable filósofo tibetano, de cuya amistad nos enorgullecemos, y contamos, sino en el número de los que lograran comprender sus ejemplares enseñanzas entre los que pudieron aquilatar la pureza de sus intenciones y el trascendentalismo de su elevado apostolado.

Como todo iconoclasta o destructor de fanatismo, sembró dudas en su derredor, y al enfrentarse con mentes débiles, convencidas de sus seculares errores, produjo reacciones encubiertas por mal expresadas dudas.

Su carácter, hecho en forma social de la más exquisita cortesía, habrá quizá encontrado en nuestro medio, ambiente de aldea presuntuosa.

Hemos vivido en contacto fraternal con el ilustre Profesor de idealismos, matemática y filosofía, y, jamás oímos de sus labios otra cosa que la tolerancia del que sabe contra las suspicacias del que ignora.

Su labor ímproba, preñada de dificultades de toda índole, dará su fruto en futuro no remoto, y para mentís de los que se le han opuesto – por ignorancia quizá más que por malevolencia -, oiremos muy en breve el encomio que de él se hará, en la delicada labor que majestuosos Santuarios de Oriente le confiaran, a él, uno de sus más preclaros y caracterizados representantes.

Váyase feliz y contento el ilustre y Venerable Swami Jñanakanda, y disfrute las bien ganadas compensaciones a sus inauditos esfuerzos de superación social y humana, en le nuevo y cálido ambiente pletórico de promesas y bienandanzas, que tan justamente conquista su devoción a los ideales puros y santos que predica y sustenta.

Váyase alegre y confiado en que su ejemplar siembra no ha sido estéril en los yernos de unos pocos, que lo han sabido comprender, y deducir cual ha sido su misión; y cuales los desvelos y amor con que ha tratado de predicar la genuina verdad, de la que es apóstol sublime y peregrino incansable.

Que un eterno plenilunio derrame sus destellos de miel sobre él y los que le acompañan. Y sepa que deja en Cuba cálidos afectos y admiración merecida por su conducta, sabiduría y pureza de costumbres.

Sean estas palabras de despedida testimonio sincero del amor del más humilde de sus discípulos y del más grande de sus amigos.

Cristóbal C. Saavedra.

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La UNION ESPIRITUAL UNIVERSAL garantiza la honradez y la cultura de los Místicos, Ocultistas y Espiritualistas de todas las creencias que se han adherido a ella.

Ser Miembro de la GRAN FRATERNIDAD UNIVERSAL (Blanca) es la mejor demostración de sinceridad y de pureza para todas las instituciones y personas que llevan vida activa de alguna manera siguiendo convicciones, cultos y actividades de carácter religioso, filosófico o espiritualista en general.

Precávese Ud. De los charlatanes y de la impostura en lo religioso, misteriosos y filosófico. Exija Ud. Para protección suya, que sus mentores espirituales demuestren su filiación con el más alto cuerpo Fraternal existente, regido en los Santuarios Esotéricos.

Solicite Ud. Mayores datos, incluyendo 25 Centavos en sellos.

Dirección: Universal Spiritual Union, P.O. Box 144, Ocean Park, California.

United States of America.

A V I S O S

---- Ha quedado definitivamente establecido el Seminario ROSACRUZ para las Antillas, en La Habana, Cuba.

El Rector del mismo nos ruega hagamos saber a nuestros numerosos lectores que todas la personas interesadas en las genuinas enseñanzas ROSA CRUZ (Raj Citt - Ekkaghata) de los Maestros de Sabiduría de los Santuarios Esotéricos, que pueden solicitar datos y fórmulas de ingreso.

Este seminario está facultado para recibir adherentes al COLEGIO R-C ESOTERICO, cuyo Santuario General radica en el Sikkim, Asia.

Es importante hacer notar que estos genuinos centros ROSACRUZ no imponen a sus adherentes ninguna clase de obligación que no sea libremente expresada y espontáneamente nacida de su conciencia, ni exige responsabilidades ni sumisión hacia “una organización”, sino más bien tiende a hacerles libres para lograr mejor la Liberación final de la vida. Lo primordial y ulterior, para los auténticos ROSACRUZ, son los Principios Fundamentales de la vida.

La verídica ROSA CRUZ no puede ser una organización doctrinaria, proselítica, dogmática y de sectarismo militante. Por eso no se ocupa de las banalidades humanas, buscando más bien dedicaciones trascendedoras del fenomenalismo circunstancial de los planos inferiores, descubriendo vivencias y realizaciones superlativas que llenan todos los motivos de la existencia.

Este es el único COLEGIO OCULTISTA, de misticismo superior, que funciona legal y oficialmente en estas partes del mundo, debidamente autorizado para difundir y representar las autenticas enseñanzas ROSA CRUZ.

El seminario tendrá en breve un Santuario para colegiar sus adherentes y facilitar así sus disciplinas y realizaciones superiores.

“Ciencia y Conciencia” se ha brindado a servir de vehículo publicitario de este nuevo núcleo de actividades de los Santuarios Esotéricos del Oriente, y hacemos votos porque sus originadores y mentores logren el más completo éxito en su sublime empresa.

Dr. J.M. Ripoll, Calle Compostela 19, La Habana, Cuba.

N O T A

Respondiendo a reiteradas demandas de datos acerca de los TATTWAS, nos vemos precisados a anunciar que en breve saldrá a la publicidad una importante Conferencia dictada por el eminente K.H. Sobre tan discutido como importante tema.

Dicha publicación llevará amplios diagramas y tratará de las relaciones entre los TATTWSAS y los CHAKRAS o centros de poder en el cuerpo humano.

Esta sugestiva y extraordinaria publicación estará lista para la venta dentro de unas semanas. Su precio es, ahora, de 50 Centavos Americanos. Después se editará su precio será $1.00 por ejemplar.

Los pedidos pueden hacerse a:           

Universal Spiritual Union
P. O. Box 144, Ocean Park, California, USA.

“Ciencia y Conciencia”
Casilla postal 168
Santiago de Cuba, Oriente, Cuba.
Centre Bodha de Europe
Rue Ordener, 162,
Paris (18), Francia.

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Publicaciones importantes tratando de temas ocultistas, místicos y de filosofía trascendental, disponibles, ahora a 30 Centavos el ejemplar.

“Qué es el Amor” --- “De lo Real a lo Irreal” --- “Fundamentals of life” --- “From the Real to the Unreal” --- “Creative sugestion in life” --- e incontables revistas en diversos idiomas.