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 APÉNDICE IV

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UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL

Calle “D” Número 10

VEDADO – HABANA – CUBA

Diciembre 2 de 1946

A la OFICINA DE LAS NACIONES UNIDAS
A través del Secretario General
Hon. Trygve Lie
Flushing Meadows
New York City. N.Y.

Apreciado Señor.

Esta es para expresar ante la Asamblea General de las NACIONES UNIDAS, las decisiones adoptadas por la UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL Inc. en su Sesión General Anual llevada a cabo el pasado 15 de octubre, con respecto a ciertos asuntos importantes que afectan a la humanidad en general, y confiamos en que este documento sea dado a conocer a la atención de todos los Hon. Delegados ante la ONU, a fin de que las necesidades de la humanidad puedan ser mejor sentidas.

La UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL no es una organización política ni religiosa, y no se interesa con los asuntos propios de ningún sistema político o religión. Permanecemos apartados de los designios mundanos y rehusamos perder el tiempo en fútiles fantasías o jugar el papel de las masas.

Todo el mundo está atento a lo que está sucediendo en la ONU, como si nada más importara. Toda la humanidad sabe, naturalmente, que si el mundo no puede estar honestamente aliado o unido ahora mismo, está llamado a terminar en las angustias de horrendas carnicerías y destrucción, donde la energía atómica, química, las sustancias biológicas, los rayos de la muerte y las fuerzas cósmicas servirán a las intenciones de demoníacas criaturas terrenales que no han sido capaces de solucionar sus problemas inteligentemente o conformarse con un algún principio moral. No obstante, es con desespero que todos leemos las noticias diarias, solamente para enterarnos de nuevos desacuerdos, complicaciones, incomprensiones, detestable diplomacia secreta, odiosas políticas de poder, despreciables propósitos nacionalistas y toda clase de formas negativas de la política en cada nueva sesión de las Naciones Unidas. Surge luego ese famoso poder del VETO que no es más que un latigazo a la dignidad del mundo. ¿Tiene que continuar todo esto?

La humanidad está en la necesidad de una gran manifestación de Democracia ejemplar. Todos comprendemos que esta ONU fue creada con el específico propósito de justificar la Victoria ganada en el nombre de la Democracia, y todos esperamos de la misma manera que la ONU haga posible la democracia en formas tangibles de Paz, Justicia, Orden, Respeto y Bienestar, en un mundo que está disgustado por su propio pasado, hastiado de la guerra y ansioso de encontrarse a sí mismo en una más grande expansión del Alma Universal. Sin embargo, la demostración ofrecida al mundo hasta ahora está bien lejos de ser tranquilizadora e inspiradora. De hecho, la amenaza de una Tercera Guerra Mundial del Siglo XX de la Cristiandad asoma en el horizonte y parece ser la única promesa efectiva derivada de las sesiones de la ONU, aunque no oficialmente enunciada. ¿Quousque tándem?.

Como están las cosas, nos damos cuenta de que la ONU ha comenzado con el pie equivocado. Primero que todo no debería haber sido creada durante el fragor de las celebraciones de la Victoria o bajo la advocación de las mociones de guerra. Las naciones deberían haber firmado primero la Paz entre ellas mismas y luego haber creado la MANCOMUNIDAD MUNDIAL DE LAS NACIONES UNIDAS, u ORGANIZACIÓN PACÍFICA MUNDIAL DE LAS NACIONES UNIDAS. Hubieran tenido que comenzar por hacer efectivas todas las promesas de los tiempos de guerra, o al menos promovidas sobre una base de buena voluntad, a fin de demostrar así realmente la buena fe de cada uno. La democracia habría quedado de esa manera consagrada.

Pero en el momento en que la Carta del Atlántico quedó pospuesta, comprometida y desamparada, incluso en San Francisco, ese día la Democracia fue menospreciada y abandonada. Incluso en la Conferencia de la Paz en San Francisco, el espíritu de ironía reinó trágicamente porque no hubo Paz en el mundo; de hecho, incluso hoy, transcurrido un año y medio más, el estado de guerra todavía prevalece en el mundo, porque la Paz no ha sido firmada todavía con ninguna nación, y el espíritu de guerra guía los pensamientos de cada nación fuerte con decisiones propias.

El otro gran desatino de la famosa Conferencia de Paz de San Francisco es el poder de VETO, que consagró el Derecho de los Grandes a regir el mundo como lo decidiesen, y ejerció una secreta fuerza controladora sobre estos mismos Grandes, como si nadie confiase en nadie, y necesitaran esta protección. Las verdaderas víctimas de esta ridícula situación es la humanidad en general. El mundo entero sufre ahora las trágicas consecuencias de esta desgraciada ONU, y el record de fracasos en casos como los de Irán, Siria e Indochina, el presente impase de Trieste y las condiciones prevalecientes en Europa Central, India y China, para mencionar solo unas pocas, prueban sin lugar a dudas que el mundo no está dirigido precisamente para la Paz, la Justicia, el Orden, el Respeto y la Felicidad, sino, más bien, para una camisa de fuerza, o los abismos de la guerra diabólica.

Esto demanda una revisión de la Carta de la ONU. De otra manera, una competitiva ORGANIZACIÓN MUNDIAL MANCOMUNIDAD DE GENTE LIBRE, tendrá que erigirse contra ésta. La Carta de la ONU tiene que ser enmendada, el poder de veto tiene que ser eliminado y un GOBIERNO MUNDIAL PARA UNA FEDERACIÓN MUNDIAL tiene que ser creado, caso contrario las “naciones soberanas” seguirán perturbando al mundo y librando guerras, a pesar de todos los Principios Humanistas y los Ideales de Paz, Orden, Justicia y Felicidad del común del hombre común de todas las latitudes geográficas. La ONU tiene que convertirse en un verdadero Parlamento del Hombre, una Corte de la Humanidad, una Cámara de los Comunes Superior, o la Democracia estará borrada, porque tal como queda solamente puede discutir los intereses de sus propios partidos, funcionando solo como una liga de gobiernos en el poder.

Esta ONU tiene que empezar por hacer cierto que sus Miembros, incluso los Miembros de la Carta, sean verdadera y efectivamente naciones democráticas. Un profundo examen puede demostrar una sorpresa desagradable, especialmente cuando nos damos cuenta que las Naciones Grandes de la ONU riñen sobre los asuntos locales y pasajeros y no pueden lograr ningún entendimiento sobre los verdaderos principios humanistas y democráticos. En este momento, todo el mundo se pregunta acerca del verdadero motivo de esta última guerra, y hacia dónde va la humanidad.

La ONU ha tenido buen éxito solamente en un punto, en reunirse. Pero en casi dos años de funcionamiento no ha sido capaz de armonizar los intereses de los Aliados de ayer, ni en dar algún status social a las naciones vencidas, o quizás esto no sea de su interés, puesto que los soldados de las naciones victoriosas hacen lo que les place con las naciones conquistadas, sin tomar en cuenta ninguna consideración humanista o principios democráticos. Europa Central es un paraíso de regimentación totalitaria. India es la “vergüenza del Imperio”. China está tan divida y revoltosa como nunca antes, sin las dinastías Tatar. El mundo entero esta, de hecho, naufragando en brutales designios, con y sin la ONU. No es nuestro objeto culpar a la ONU por todo, sino por lo que no hace, a pesar de haberse fundado para algo que valiera la pena. De hecho, si esta ONU es tan importante al mundo ¿Por qué no logra algo encaminado a una verdadera y definitiva Paz, para establecer el reino de la justicia económica y seguridad social, y en el sentido de hacer este mundo del hombre ordenado y liberado de las garras de los líderes ignominiosos?

Nos damos cuenta que los males del mundo son múltiples y complejos, y que requerirá una buena dosis de buena voluntad y comprensión para acabar con tantos problemas e infortunios existentes. Por esto es que protestamos. En lugar de perder el tiempo en la ONU, que no solucionará los problemas mundiales, aunque son sus miembros quienes provocan, mantienen e inspiran estos problemas y males del mundo, ¿Por qué entonces no ofrecer algo más efectivo, como un Gobierno Mundial, una Federación Mundial, una Mancomunidad Mundial, cualquier cosa diferente a este estúpido negocio de “soberanía” que atormenta, divide y enfrenta a los grupos humanos entre sí? Si esto es pedir demasiado, entonces la ONU debería ser la Sede de las Naciones, no de los Gobiernos, o sea los representantes elegidos del PUEBLO, no los delegados nombrados por la oficialidad, que son raramente respetados ni en sus propios países. La ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS debería ocuparse exclusivamente en los propósitos humanitarios, no en problemas nacionales, y debería representar a la gente de todas las naciones en general, no meramente a las representaciones nombradas por una mayoría que alcanza bajo el poder en unas circunstancias que es preferible no entrar a analizar aquí.

El negocio de la ONU está costando una gran suma de dinero pagado con los impuestos del bolsillo de todos los ciudadanos del mundo. Entonces, ¿Por qué no convertirla en una empresa de la gente común, que es la gran mayoría? ¿Por qué debería la ONU imponerse como un organismo oficial, mientras incluye solamente minorías de naciones, que lograron tener más votos en los comicios? La gente que no vota en realidad triplica el número de aquellos que votan en todo en el mundo.

Nuestra sugerencia es la siguiente:

  1. Modificar la Carta de la ONU, redactando unos MODERNOS DERECHOS DEL HOMBRE.
  2. Modificar la ONU para que funcione como un GOBIERNO MUNDIAL DE GENTES LIBRES FEDERADAS DEL MUNDO.
  3. Aceptar delegados de todas las naciones, libremente elegidos por las personas, a prorrata de dos unidades por millón de ciudadanos de cada nación.
  4. Garantizar igual derecho a voto y expresión a todos los delegados.
  5. Crear una Corte Suprema Mundial, que compita sobre las Cortes de todas las naciones.
  6. Crear un Banco Mundial y una Moneda Mundial.
  7. Proscribir todos los males del mundo.
  8. Crear un Sistema de Policía Mundial con poder sobre todos los sistemas armados nacionales.
  9. Proscribir todas las formas de armamento en todo el mundo, excepto aquellas de la ONU renovada y corregida.
  10. Bloquear moral y materialmente, a las naciones que desprecien las decisiones de esta HUMANIDAD INCORPORADA PARA LA VERDADERA DEMOCRACIA.
  11. Crear una Ciudadanía Mundial y un Pasaporte Mundial para los ciudadanos que prefieran no tener una nacionalidad “soberana” o por estar intimidados y explotados por cualquier nación que elija o por la fuerza.
  12. Establecer Colonias Mundiales para todas las minorías, DPs y personas expatriadas, así como para los Ciudadanos del Mundo.
  13. Sostener moral y materialmente todas las minorías, nacionales desplazados, refugiados políticos y apátridas, y pagar sus gastos para ir hacia mejores partes del mundo donde ellos puedan vivir como seres humanos honestos y respetados.
  14. Adoptar una Bandera Mundial de la Humanidad Regenerada, para ser oficialmente exhibida por doquier como la insignia suprema de la sabiduría espiritual del Hombre Libre.
  15. Eliminar todas las barreras y aranceles nacionales.
  16. Abrir todas las prisiones y en vez de estas crear Escuelas de Rehabilitación Humana.
  17. Proscribir el alcoholismo, las drogas narcóticas, los imperios financieros, las religiones totalitarias, el proxenetismo, el odio de clases, y cualquier forma de regimentación.

Por supuesto, este sistema propuesto debería estar moralmente vitalizado por tales propósitos, y los gobiernos elegidos de todas las naciones deberían comprometerse a sí mismos en conformarse a este consenso espiritual de sus nacionales. Los Gobiernos de cada nación son elegidos con base en plataformas políticas, pero los delegados para la ONU elegidos por el pueblo serían el consenso en términos de propósitos espirituales, sobre los cuales ningún gobierno de estados soberanos está mínimamente interesado. Tal ONU sería verdaderamente la Casa del Humanismo, el triunfante Parlamento del Hombre.

Esta nueva ONU no interferiría con los asuntos de las naciones “soberanas” y la única diferencia con los actuales y exhaustos sistemas nacionalistas es que todos los nacionales serían seres humanos libres, no subsistirían las fronteras artificiales, todas las naciones estarían abiertas a todos porque no estarían secretamente en guerra en una competición tarifaria. El mundo entero estaría abierto al libre comercio, y toda la humanidad retornaría al sistema de empresa privada, libre competencia y contactos personales sin ser hostigados por los sindicatos, reglas gubernamentales y leyes internacionales que solo limitan la libertad e iniciativa del hombre y convierten a este mundo en algo inadecuado para la democracia.

La UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL ha defendido por largo tiempo estos mismos ideales y desde su establecimiento y registro oficial, hemos procedido a darles consistencia. La ONU avizorada, tan ansiada por toda la humanidad, ya está funcionando en la UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL. Pero estamos dispuestos a desprendernos de todos nuestros derechos y someternos a la autoridad y poder de la ONU renovada y perfeccionada que proponemos, a fin de que toda la humanidad pueda disfrutar verdadera Paz, Orden, Respeto, Justicia y Felicidad. La democracia es el derecho a vivir sin interferir con los mismos derechos de los demás. El mundo no disfrutará de auténtica Paz, Orden, Respeto, Justicia y Felicidad, hasta que todas las “soberanías”, nacional y personal, renuncien a sus prestigios reales y fantasiosos para el bienestar general de la humanidad, y sirvan a las necesidades de sus “vecinos”, sin insultarlos con calificativos como “extranjero”, “extraño” y “chivos”, cuando este mundo es naturalmente maravilloso y una bendición para las personas dignas de confianza y capaces de expandir su conciencia. Los fanáticos son fieros disfrazados, y todos los fanáticos de nacionalismos soberanos y esta o aquella “secta religiosa” o “partido político” son estúpidas victimas hipnotizadas por cínicos líderes.

Cordialmente llamamos la atención de la Secretaría General de la ONU y confiamos que este documento, que sirve de vocero de los anhelos de la humanidad y de nuestros propios miembros, merezca el tratamiento debido. Si podemos servir para cualquier asistencia futura, gustosamente enviaremos a ustedes un delegado nuestro para discutir detalles, y esperando ser siempre una genuina asistencia a la humanidad, permanecemos,

Sinceramente suyo,

Pr. OM Cherenzi Lind

Presidente del Consejo Ecuménico
Portavoz General de la UNIÓN ESPIRITUAL UNIVERSAL

P.O Box 494, Los Ángeles (53), California, U.S.A.

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Tomado de: La Suprema Justificación de la Vida. Maitreyanam. Koot Hoomi Lal Singh (Pr. OM Cherenzi Lind).(original en inglés)