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 ¿Por qué soy Ciudadano del Mundo

de la Humanidad Unida?

 

ciudadanosMundo

 

¿PORQUE?, deseo llenar cumplidamen­te mi papel en él mundo, estructurando una personalidad definida, que me distin­ga convenientemente; por eso me apresuro a participar en él desenvolvimiento de la vida, en consciente determinación, como buen ciudadano y no como objeto.

PORQUE, no me es dable encerrarme en mi bienestar personal, cuando muy cerca oigo la voz del dolor y de la desgracia ajenas;

PORQUE, ardo de anhelo en gastar el cúmulo de energías que engendra mi personalidad, en acción, que no se consuma sin provecho sino que sea útil y produzca bienestar.

PORQUE, en el gran panorama de la vida, debemos ser "abeja" laboriosa que liba la miel del amor fraternal y de la cor­dialidad, no "Zángano" de ociosidad pará­sita o "comején" destructor;

PORQUE, la acción colectiva, aunando voluntades y fundiendo propósitos, con vis­tas a una finalidad utilitaria común, es más ventajosa que la actuación individual, aislada y desarticulada; por eso me hice Ciudadano del Mundo, y "codo con codo" y "Corazón con corazón", juntarme a aque­llos que piensan como Yo y sienten tam­bién deseo de satisfacer idénticas necesi­dades;

PARA esclarecer el error, convenciendo al equivocado.

PARA vivir cordialmente en cooperación, inteligente y útil, sin que sea impedimen­to para ello, las diferencias de rangos sociales, de razas o de ideologías, porque si bien es verdad, que no existe la igualdadmatemática entre los hombres, porque noexistan doshombres iguales,, no es menoscierto que tenemos idéntico derecho a vivir y todos aspiramos a una común finali­dad: la Felicidad.

PARA,; obtener esa felicidad que es relativa dada la propia desigualdad del hom­bre, pero que no se puede adquirir por me­dio del crimen, la ignominia, la traición, el deshonor, la mentira y la apostasía, sino que es patrimonio de las conciencias tran­quilas.

PARA bregar tesoneramente formando parte de esa "conciencia" colectiva mundial que debe de estar siempre despierta para protestar de las guerras y agresiones injustas de las naciones, aunque las mismas no afecten a nuestra Patria; y procu­rar una más absoluta compenetración de los pueblos, en sus múltiples relaciones: de economía; de cultura, etc., que afianza la "paz mundial".

PARA, atender a mi desarrollo físico, cuidando de mi cuerpo, por medio de la práctica de ejercicios, que respondan al en­tusiasmo de mi espíritu y resista las exigencias de mi alma, y calmar sus inquie­tudes satisfaciendo las más primordiales necesidades espirituales; y también para cumplir el precepto latino de "mente sana en cuerpo sano".

PARA, huir de los vicios que corroen el alma y depauperan el cuerpo, que embrutecen al hombre y lo aproxima a la anima­lidad originaria;

PARA, por medio de la voluntad, practicar la temperancia en todos los goces, materiales y espirituales, porque aunque soy humano, no debo de olvidar que los excesos conducen a la destrucción y a la infelicidad.

PARA ser moderado en mi lenguaje, conducta y acciones, ya que las buenas maneras producen una impresión grata a los demás e influyen favorablemente a que se tenga un buen concepto de nuestra propia persona.

PARA, ser discreto no exhibiendo más defectos; ni hacer ufana ostentación de mis virtudes y de mis triunfos;

PARA, que el fracaso no sea meta de nuestros esfuerzos, sino estímulo para nue­vos intentos;

PARA,ser bondadoso con los humildes y no turbarme con el trato de los poderosos;

PARA, cerrar la mano abierta que pide, con el óbolo de la caridad, discreta y no ostensible;

PARA, saltar sobre el fango de la envidia; del odio y de la maldad; con la serenidad del justo y la majestad del decoro y la dignidad;

PARA, amar y defender la Libertad ya que la esclavitud denigra y relaja mi condición de hombre;

PARA, ser moral, en todas mis determina­ciones como imperativo de mi condición de ser social, para vivir conjuntamente con los demás hombres en comunidad;

PARA, en fin, sentir hondamente, con la firmeza del convencido, los principios y en­señanzas de esta gran Organización, y decir con orgullo, en su día, ¡SOY CIUDADANO DEL MUNDO DE LA HUMANIDAD UNI­DA.